El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, ha asegurado que la sesión de hoy ante el juez de la audiencia preliminar por el caso Mediatrade fue "bien" y aseguró que se está preparando para la próxima cita en este proceso, fijada para el 4 de abril.

Berlusconi hizo estas declaraciones una vez concluida la sesión a puerta cerrada de hoy, a su salida del Tribunal de Milán, a la que acudió como había prometido y en la que supone la primera comparecencia del jefe del Gobierno italiano ante un juez desde 2003.

El mandatario, que en este caso es investigado por un supuesto caso de fraude fiscal y apropiación indebida, fue acogido a su salida por numerosos seguidores que vitorearon su nombre en señal de apoyo y a los que el político conservador agradeció sus muestras de cariño desde el estribo de su coche, que paró en medio de la multitud.

Ante el Tribunal también se concentraron algunos detractores del primer ministro, que antes de su salida mantuvieron acaloradas discusiones con sus seguidores, pidieron su dimisión y gritaron "vergüenza" al paso del mandatario, informaron los medios italianos.

Preguntado por si cree que el proceso Ruby, cuyo juicio comenzará a partir del próximo 6 de abril y por el que está imputado por inducción a la prostitución de menores y abuso de poder, podría dañarle, Berlusconi respondió: "Éste es otro proceso".

Según los medios de comunicación, el presidente no hizo ninguna declaración en la sesión de hoy que era de carácter técnico y duró poco más de una hora.

Las próximas sesiones de la audiencia preliminar, al término de la cual la jueza Maria Vicidomini deberá decidir si envía a juicio a Berlusconi o archiva el caso, se fijaron para el próximo 4 de abril, el 2 y el 30 de mayo.

Hoy la jueza rechazó la solicitud de Marco Bava, titular de una acción de Mediaset, que había pedido constituirse como parte civil en el caso.

En el proceso, se investiga si el grupo Mediaset, propiedad de la familia Berlusconi, compró a través de su filial Mediatrade los derechos de películas a un mayorista estadounidense mediante el intermediario, Frank Agrama, y su empresa Wiltshire, para aumentar después los precios y permitir con su recompra evadir dinero al fisco.

Además de Berlusconi, en este caso han sido investigadas otras once personas, entre ellas su hijo y actual vicepresidente de Mediaset, Pier Silvio.