Las milicias rebeldes han comenzado a movilizarse hacia la ciudad de Brega, enclave petrolero retomado recientemente por las tropas leales al líder libio, Muamar Gadafi. Además, han cavado trincheras a lo largo de la carretera que lleva a Benghazi, sede de las autoridades alzadas.

Los rebeldes parecen haber consolidado sus posiciones en la ciudad de Ajdabiyah y a las afueras de esta ciudad las milicias insurgentes han levantado un control para impedir a los voluntarios civiles dirigirse hacia la zona de combates.

"Solo se permite el paso de los que tengan armas pesadas. Los civiles desarmados no pueden pasar", ha señalado uno de los milicianos apostados en el control apoyados por un grupo de voluntarios civiles que ya ha recibido instrucción.

Los propios mandos de la rebelión reconocen que ninguno de los dos bandos puede reivindicar que controla Brega. "Algunos militares han llegado para reforzar las líneas de los rebeldes. Si Alá quiere, comenzarán por Ajdabiyah e irán a Brega y Ras Lanuf", ha asegurado un capital de las Fuerzas Aéreas libias que se ha sumado a la insurgencia, Jaled al Faryani.

Las milicias contrarias a Gadafi sufren por la falta de coordinación y material en comparación con el Ejército que permanece leal a Gadafi, pero poco a poco van tomando fuerza como una organización militar organizada y los oficiales con más experiencia se encuentran ya en el frente al mando de las operaciones. "Hoy hay oficiales con nosotros. Antes íbamos solos", ha declarado Al Faryani.

Ajdabiyah es la ciudad más importante que separa a las tropas de Gadafi de Benghazi, la sede de las autoridades de los rebeldes, pero este viernes ya se podían ver trincheras bien pertrechadas en la carretera que une Ajdabiyah con Benghazi en lo que supone el primer indicio de una defensa organizada.