Al menos siete personas murieron hoy durante enfrentamientos entre milicianos tribales de la oposición y las fuerzas de seguridad en la ciudad meridional de Taiz, mientras que tres combatientes opositores perecieron al norte de Saná.

Fuentes del Hospital Al Rauda de Taiz, que anteriormente cifraron el número de víctimas mortales en cinco, informaron a Efe de la muerte en estos choques de dos civiles, uno de ellos una niña de 9 años, y de cinco milicianos tribales.

Tres de los fallecidos perdieron la vida por el impacto de un proyectil contra un vehículo civil, mientras que el resto murieron por heridas de metralla.

Varios testigos señalaron que el Ejército leal al presidente yemení, Alí Abdalá Saleh, ha desplegado carros blindados para proteger edificios gubernamentales como la delegación del Ministerio de Educación.

También hay soldados en el centro de Taiz, principal centro industrial y la segunda ciudad en importancia del país, para expulsar a los grupos armados.

Las autoridades locales explicaron Efe que han tomado esta decisión cuando vieron que los combatientes tribales comenzaron a establecer barreras y puestos de control en algunas calles.

La avenida Gamal Abdel Naser, la principal de Taiz, permanece cortada al tráfico y todos los comercios, oficinas y bancos están cerrados.

Según testigos, milicianos opositores quemaron una sucursal del banco gubernamental Crédito Agrícola, mientras que un proyectil lanzado por las fuerzas de seguridad impactó en una oficina del banco privado Solidaridad Islámica y causó un incendio.

En cuanto a la situación en la zona de Arhab, al norte de Saná, fuentes tribales indicaron a Efe que murieron tres combatientes de la oposición y varios resultaron heridos en choques con la Guardia Republicana, dirigida por el hijo de Saleh, Ahmed.

Arhab es un bastión de los combatientes tribales opositores y de los militares desertores, que se enfrentan a diario con las tropas de la Guardia Republicana y son acusados por las autoridades de intentar controlar el aeropuerto de la capital.

Entretanto, la situación es tranquila hoy en el centro de Saná, aunque la oposición ha convocado una sentada de protesta en la avenida Al Sittin (sesenta) para pedir que se juzgue a Saleh y a los altos cargos de su régimen.

Desde hace meses, las fuerzas gubernamentales mantienen duros combates contra tribus rivales opuestas al jefe de Estado y soldados disidentes que se han sumado a la revuelta popular que pide la renuncia de Saleh desde el pasado 27 de enero y que se ha cobrado la vida de centenares de personas.

Saleh fue primero presidente de Yemen del Norte en 1978 y pasó a ocupar la Presidencia de la República del Yemen tras la unificación entre el norte y el sur en 1990.