Guillermo Sáenz Vargas, alias 'Alfonso Cano', asumió el liderazgo de las FARC tras la muerte en marzo de 2008 de Pedro Antonio Marín, alias 'Manuel Marulanda Vélez' o 'Tirofijo'. El 25 de mayo de ese mismo año, las FARC confirmaron mediante un comunicado la muerte de 'Tirofijo' y el nombramiento de Cano. El hecho de que Cano, considerado uno de los más importantes ideólogos de las FARC, hubiera asumido la comandancia, alimentó entonces la esperanza de que esa línea política predominara en la guerrilla y se habló de una posible "solución negociada" al conflicto con el grupo guerrillero. Esa idea fue apoyada por exasesores de paz, facilitadores, analistas e incluso expresidentes.

Cuando asumió la jefatura de las FARC, 'Alfonso Cano' llevaba casi 30 de sus 63 años de vida en el seno del grupo armado. Además de ejercer de líder del secretariado, también fue cabecilla del Bloque Occidental de esa guerrilla, cuyos frentes se encuentran el Macizo colombiano y cuya zona de actuación abarcan varios departamentos, comenzando por el este del Cauca y siguiendo con el norte de Nariño y Putumayo, al igual que en el sur y el oeste del Huila así como en el Tolima.

El conocido como 'Alfonso Cano' adelantó estudios de secundaria en Bogotá, además de haber cursado, sin terminar, estudios de Derecho y de antropología en la Universidad Nacional de Colombia, desde 1968. Fue en esta universidad donde 'Cano' profundizó en su interés por la historia y política. Esa fue precisamente la corriente que lo llevó a hacerse uno de los líderes de las Juventudes Comunistas (JUCO), brazo juvenil del Partido Comunista Colombiano.

'Cano' era igualmente considerado una de las cabezas del clandestino Movimiento Bolivariano de la Nueva Colombia, cuyo lanzamiento se cree fue el 29 de abril de 2000 y del Partido Comunista Clandestino o PC3.

Quizás por la cercanía a Jacobo Arenas, antiguo comandante e ideólogo de las FARC, 'Alfonso Cano' subió rápidamente escalafones en las FARC, sobre todo cuando Arenas buscó sacar adelante la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar.

Tras la muerte de Jacobo Arenas en 1990, el jefe guerrillero encontró las puertas abiertas del secretariado, la máxima instancia de mando de las FARC, y desde su ingreso, empezó a ser considerado el máximo líder de la corriente ideológica de esa organización.

Estas iniciativas fueron conocidas en el Caguán en abril de 2000, en pleno proceso de diálogos con el gobierno de Andrés Pastrana.

Como ideólogo político de las FARC, 'Cano' llegó a encabezar la delegación negociadora que viajó a Caracas en 1991 y Tlaxcala (México) el año siguiente (1992). Durante los diálogos de paz del Caguán adelantados con el gobierno del entonces presidente Andrés Pastrana, mantuvo un bajo perfil.

Una larga lista de condenas

Como miembro de la cúpula de las FARC, Guillermo León Saénz Vargas ha sido imputado por los principales actos terroristas de los que la Fiscalía ha responsabilizado al conjunto del secretariado de las FARC. Las tomas guerrilleras de los 90, la masacre a Bojayá (mayo de 2002), el atentado al Club El Nogal (febrero de 2004), y los secuestros a dirigentes políticos y contratistas estadounidenses. Se han emitido en su contra más de 200 órdenes de detención, así como una "circular roja" de la Organización Internacional de la Policía Criminal (Interpol) bajo cargos de rebelión, terrorismo, homicidio y secuestro.

Otra de las famosas condenas en su contra es la de 40 años de cárcel por ejecutar a 40 guerrilleros de un campamento ubicado en zona rural de La Uribe, Meta, quienes fueron sometidos a juicios de guerra por faltas disciplinarias según fuentes judiciales. Esta condena, fue dada a conocer a principios de 2008.

De acuerdo con la Fiscalía General de la Nación, desde el 2008 cuando Cano asumió la comandancia de las FARC, ha sido condenado en 4 ocasiones a 40 años de prisión por delitos como masacres, homicidios y secuestros.

Primero, por su responsabilidad en el atentado contra el Club El Nogal de Bogotá, ocurrido el 7 de febrero de 2003. Allí 36 personas fallecieron y otras 158 resultaron heridas.

Otra de las condenas fue emitida como responsable de los delitos de secuestro, homicidio con agravante y rebelión por hechos ocurridos en julio de 1999, cuando las FARC atacaron el municipio de Puerto Lleras, Meta, causando la muerte de diez civiles y once policías. 28 uniformados fueron secuestrados en dicho operativo.

Cano también fue condenado por su responsabilidad en la masacre de Tierra Alta, ocurrida entre el 22 y el 29 de mayo de 2001, y que motivoó una sentencia a 40 años de prisión en contra del desaparecido jefe guerrillero. En esa fecha, las FARC asesinaron a 22 personas por su presunta colaboración con grupos de autodefensas.

La última condena reseñada por las Fiscalía, responde a los delitos de homicidio agravado, secuestro extorsivo y terrorismo, relacionados con la toma guerrillera de Mitú, capital del Vaupés, ocurrida entre el 1 y el 3 de noviembre de 1998, donde murieron 43 personas, entre civiles y miembros de la Fuerza Pública.

De igual modo, según documentos del ente investigador, en contra de Cano pesaba una condena de 39 años de prisión, por hechos ocurridos el 2 de mayo de 2002 en en Vistahermosa, Meta, donde fue asesinado un menor de 14 años. Dicha condena fue emitida por la responsabilidad de Cano en los delitos de homicidio en persona protegida, actos de terrorismo, y utilización de medios y métodos ilícitos para la guerra y rebelión.

Finalmente, otra de las condenas que se han conocido en contra del extinto jefe de las FARC, señala que éste debía pagar una pena de 17 años y cuatro meses de prisión. Los hechos por los que fue condenado obedecen a un ataque de las FARC a una comisión de la Fiscalía que se encontraba de visita el 27 de noviembre de 2002 en el sitio La Roncona , jurisdicción de San José de Apartadó, Antioquia. Dos investigadores resultaron heridos y la condena fue emitida por los delitos de tentativa de homicidio agravado y rebelión.