Al menos 27 personas han muerto y 16 se encuentran heridas, algunas en estado crítico, por la explosión registrada este sábado en un arsenal de las Guardias de la Revolución de Irán al oeste de Teherán, según informa la cadena estatal de TV, IRIB.

Diversos medios han precisado que dos explosiones consecutivas se produjeron, sobre las 13.30 hora local (10.00 GMT) de hoy, en el polvorín de la base militar de los Guardianes de la Revolución de Bidgoneh, en el pueblo de Malard, 45 kilómetros al noroeste de Teherán, en la provincia de Alborz Norte, limítrofe con la capital.

Las poblaciones de Malard y la cercana Shahriar han sido las más afectadas por la explosión, que ha causado la ruptura de cristales en numerosos edificios, aunque la base no tiene viviendas u otros edificios en su entorno inmediato.

Las Fuerzas Armadas, Policía y Bomberos, además del Creciente Rojo Iraní, los Servicios de Urgencias de Teherán y Alborz y otras agencias han enviado personal de recate y asistencia con perros de búsqueda, ambulancias, helicópteros y otros equipos al lugar del suceso.

En principio, las labores se retrasaron debido al peligro que suponía el acceso a un polvorín incendiado, donde aún no se han acabado de extinguir las llamas y de donde sale una enorme humareda, por el riesgo de alguna nueva explosión.

Sobre las 16.00 hora local (12.30 GMT), los helicópteros pudieron empezar a actuar y evacuar heridos, mientras las ambulancias se encontraron con graves problemas de acceso, debido al atasco de circulación en la zona y las vías que llevan a esa base militar, siempre muy congestionadas.

Una diputada de Teherán, Fatemeh Alia, dijo a ILNA que aún se desconocen las causas de la explosión y que se investiga si se ha tratado de un accidente o un atentado.

Según la agencia Mehr, otro diputado de Shahriar, Husein Garuzi, indicó que ya se ha formado un comité para estudiar los motivos del suceso.