Al menos 30 personas murieron este lunes en varias zonas de Siria, la mitad en la provincia de Deraa (sur), en una nueva jornada de represión del régimen, informaron grupos de oposición.

Según la plataforma opositora Comités de Coordinación Local, 15 personas perdieron la vida en Deraa, una de ellas alcanzada, al parecer, por disparos del Ejército en un puesto de control situado en el sur de la localidad de Enjel.

Además, diez personas perdieron la vida en la provincia de Homs (centro) y otras cinco en la zona de Idleb, en el norte del país, agregó la fuente sin ofrecer otros detalles.

Por su parte, el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos subrayó que la violencia se intensificó en la ciudad de Jarba Gazala, también en Deraa, donde choques entre el Ejército sirio y un grupo de hombres armados -supuestamente desertores- causaron la muerte de cuatro soldados y la destrucción de cinco tanques.

La misma fuente opositora denunció que las fuerzas armadas sirias utilizaron artillería pesada para atacar viviendas de civiles en esta misma población.

Ninguna de las informaciones puede ser contrastada de forma independiente, debido a las restricciones que el régimen sirio pone a los periodistas locales y extranjeros.

Siria vive una violenta crisis desde que el pasado marzo miles de Desde mediados de marzo pasado, Siria es escenario de revueltas populares contra el régimen de Bachar Al Asad que han causado la muerte de más de 3.500 personas, según las últimas cifras difundidas por las Naciones Unidas.

La violencia no ha disminuido en las últimas semanas pese a que el pasado 2 de noviembre Damasco aceptó poner una marcha una iniciativa de la Liga Árabe para poner fin a la crisis.

Por ello, el pasado sábado, la organización panárabe consideró que Siria no había adoptado las medidas acordadas y decidió suspender su participación como miembro de la organización.