La ex presidenta filipina Gloria Macapagal Arroyo fue detenida hoy en su cama de hospital y no podrá abandonar el país a pesar de estar enferma, según comunicó hoy el inspector de policía James Bucayu.

En caso de ser encontrada culpable de fraude electoral, Arroyo podría ser condenada a cadena perpetua. De acuerdo con Bucayu, podrá permanecer en el hospital por razones de salud. Por prevención un agente permanece delante de la habitación del hospital de la ex mandataria de 64 años.

El juez Jesus Mupaya, del tribunal regional de Pasay, en Manila, ordenó hoy la detención de Arroyo, a quien se le acusa de haber manipulado los resultados de las elecciones al Senado en 2007 para favorecer a sus candidatos, justo horas después de que la comisión que investiga las elecciones presentara cargos penales contra la ex presidenta.

Arroyo fue detenida hoy en presencia de su esposo y un abogado en el hospital, donde se encuentra desde el martes. El sábado la policía le tomará las huellas dactilares.

Arroyo está siendo investigada desde agosto por presunto fraude y corrupción durante su presidencia (2001-2010). Actualmente es diputada del Congreso.

La orden de arresto fue emitida después de que, según las informaciones, Arroyo y su esposo hubiesen reservado un vuelo para partir hoy a Singapur.

La ex presidenta y su marido ya intentaron volar a Singapur el martes. Sin embargo, la pareja fue detenida por las autoridades migratorias antes de que embarcaran. Previamente, la Corte Suprema había autorizado el viaje, ya que Arroyo había pedido volar a Singapur para someterse a un tratamiento médico y luego continuar hacia Alemania. Según dice, sufre una enfermedad ósea y fue fotografiada en el aeropuerto en una silla de ruedas con un soporte para el cuello.

La acusación de fraude electoral señala que Arroyo y sus aliados presuntamente manipularon los resultados de las elecciones al Senado en 2007 para favorecer los candidatos de su gobierno.

También se presentaron cargos contra el director de la comisión electoral Benjamin Abalos y un ex gobernador del sur de Filipinas, donde al parecer el fraude fue masivo, pero no contra el marido de la ex presidenta.

El presidente de la Comisión Electoral, Sixto Brillantes, dijo que hasta ahora Arroyo no negó ninguna de las acusaciones. Un abogado de la ex presidenta dijo sin embargo que eran "una forma elevada de injusticia".

La ministra de Justicia, Leila de Lima, habló de "un verdadero triunfo de la justicia". "La señora Arroyo está obligada a permanecer en el país y responder por las acusaciones de fraude electoral", afirmó.