El primer ministro libio, Abderrahim al Kib, anunció hoy la formación del nuevo gobierno de transición que deberá reconstruir el país después de 42 años de dictadora y ocho meses de guerra, del que destacó su representatividad y sus capacidades.

Los 24 ministros "representan a todas las ciudades libias", dijo al Kib tras insistir en sus cualidades, en referencia a una de las más arduas polémicas que han rodeado el anuncio del Gobierno, cuya formación se ha retrasado en numerosas ocasiones desde la disolución del anterior Ejecutivo, en agosto.

Al Kib ha querido conciliar dos principios que se barajaban como base para la formación del nuevo gabinete: la preparación de sus miembros y su origen y muchos consideraban irreconciliables.

De este modo, dos de los principales ministerios han ido a parar a representantes de dos de las ciudades que se forjaron mayor fama como combatientes: Misrata y Zintan.

La cartera de Interior ha sido otorgada a Fawzi Abdelal, representante de Misrata, ciudad que sufrió un intenso y largo acoso por parte de las fuerzas del difunto dictador Muamar El Gadafi y que posteriormente participó en la toma de la capital, y en la lucha contra los últimos bastiones gadafistas de Sirte y Bani Walid.

Los rebeldes de esta localidad, asimismo, fueron los que detuvieron el pasado 20 de octubre a Gadafi y a su hijo Mutasim, que murieron en circunstancias extrañas después de ser capturados.

Otras de las ciudades "rebeldes" que pasa por haber jugado un importante papel es Zintan, cuyo milicianos detuvieron el pasado día 19 al hijo de Gadafi Saif al Islam, llamado a suceder a su padre a la cabeza del régimen.

El ministro de Defensa, Osama Yawili, es actualmente el jefe del Consejo Militar de esta ciudad, situada a unos 150 kilómetros al sur de Trípoli.

Quizá por esta razón Al Kib, que se autodenominó como hijo de Bengasi, la que durante nueve meses fue la capital de los rebeldes, subrayó que los "revolucionarios" también están bien representados en el equipo de Gobierno.

El jefe de la diplomacia será Ashur Ben Jayal, mientras que el ministerio del Petróleo recaerá en Abderrahman Ben Yazza, antiguo directivo de la petrolera italiana INE.

Además, el titular de Finanzas del Gobierno, que contará con dos ministras, será Hocin Deglan y el de Economía, Tahar Serkez.

Los nombres de los responsables de algunas carteras, como el de Osama Yawili habían trascendido en los últimos dos días. Sin embargo, otros que habían sido filtrados por fuentes cercanas a las negociaciones no aparecen en la lista definitiva leída por Al Kib, como Ali Tarhuni, antiguo responsable de la cartera de Energía.

El Gobierno de transición, que definitivamente no cuenta con Ministerio de Información, sí incluye un Ministerio de Juventud y Deporte, así como otro que se encargará de las familias de los fallecidos en el conflicto armado, que estalló el 17 febrero y finalizó el pasado 20 de octubre con la caída del último bastión gadafista, Sirte.

Por otra parte, Al Kib defendió la presencia de ministros que han ocupado puestos de responsabilidad en el antiguo régimen, asegurando que si existen pruebas sobre su implicación en cualquier tipo de delito, abandonarán sus cargos.

Varias agrupaciones civiles como la Alianza de los Jóvenes de la Revolución del 17 de Febrero enarbolan el lema de "Un gobierno nuevo con caras nuevas" y muestran su rechazo a la presencia de responsables "con la vieja mentalidad" en las nuevas instituciones.

Si la hoja de ruta se respeta, antes de diecinueve meses se llevarán a cabo las elecciones al primer parlamento permanente y democrático libio. Pero antes, como reconocen los propios responsables libios, queda mucho por hacer, para empezar, reconstruir el país.