Miles de personas se encuentra ya en la plaza Tahrir de El Cairo para participar en la Manifestación de la Legitimidad Revolucionaria, una gran marcha convocada para este domingo por 24 partidos y organizaciones revolucionarias, sin los principales grupos islamistas.

Para este mismo lunes se ha convocado una segunda gran protesta, la Manifestación del Millón por la Salvación, en la que tampoco estarán los Hermanos Musulmanes, la Yema Islamiya o el Partido Nour. Sí respaldan las protestas otros grupos islamistas como el Partido para la Liberación de Egipto o la recientemente formada Coalición de Islamistas Libres, según recoge el diario opositor 'Al Masry al Youm' en su página web.

Los comités populares formados en Tahrir ya han comenzado a controlar las entradas a la plaza, a limpiar el lugar y a ampliar sus puestos informativos y hospitales de campaña.

En el centro de la plaza se erige una tienda de campaña gestionada por unas 40 personas llegadas hace una semana desde la ciudad de Matruh. Desde la zona, que funciona como hospital de campaña, Said Gohar recuerda que los militares no tienen legitimidad alguna para gobernar el país, lo que resta toda legitimidad a las elecciones que comienzan mañana.

Gohar ha defendido por ello la formación de un gobierno de salvación nacional formado por los propios revolucionarios de la plaza Tahrir y restó solidez a la propuesta de que este gobierno de transición sea liderado por Mohamed ElBaradei, ya que considera que no sabe lo suficiente de él como para confiarle el gobierno.

Juntao a Gohar, un gran cartel del Sindicato de Abogados fija cuatro demandas fundamentales del movimiento de protesta: redacción de una nueva constitución en 60 días, nombramiento de un nuevo presidente en cuanto la nueva constitución entre en vigor, enjuiciamiento de quienes han matado a revolucionarios y nombramiento de un civil como responsable del Ministerio del Interior.

Mientras, frente a la sede del Gobierno, unos 60 manifestantes han levantado durante la noche una acampada. Desde allí, el manifestante Ahmed Fathalá explica con uno de sus ojos vendados que quiere participar en las protestas para defender sus derechos civiles. Fathalá también rechaza los inminentes comicios legislativos porque considera que muchos de los candidatos son vestigios del antiguo régimen.

"Hasta que haya unas auténticas elecciones, así es como votamos", ha apostillado otro manifestante, Jaled Abdalla, en defensa de las acampadas de protesta.