Al menos 10 personas murieron hoy, la mayoría en la provincia central siria de Homs, uno de los principales feudos opositores, por disparos de las fuerzas leales al régimen del presidente Bachar al Asad, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

El grupo opositor informó en un comunicado de que siete civiles murieron en Homs, dos en los alrededores de Damasco y uno en Hama (centro), mientras que los Comités de Coordinación Local elevaron la cifra de fallecidos a quince, pero sin especificar las circunstancias.

La represión de las fuerzas de seguridad contra los opositores continúa pese a que ayer, domingo, la Liga Árabe aprobó sanciones económicas contra Damasco, consideradas por el ministro sirio de Exteriores, Walid al Mualem, de "declaración de guerra económica".

La provincia de Homs volvió a ser la más afectada por las operaciones de las fuerzas leales a Al Asad, que causaron la muerte de siete personas.

Estos civiles perdieron la vida en diferentes localidades por disparos efectuados por los matones del régimen, las fuerzas de seguridad y francotiradores.

En cuanto a la ofensiva lanzada en la localidad de Rankus, en los alrededores de Damasco, las dos víctimas murieron al ser bombardeadas con artillería pesada sus viviendas.

Además, un civil de 35 años de edad falleció en una población de la provincia de Hama por disparos de los conocidos como "shabiha" (paramilitares al servicio del régimen).

A pesar del aumento de la presión de los países árabes contra Damasco, la violencia prosigue en Siria, donde desde el inicio de la revuelta contra al Asad han muerto más de 3.500 personas, según la ONU.