Francia y Alemana anunciaron hoy que tienen la voluntad de tomar "todas las decisiones necesarias" junto con sus socios e instituciones europeas para garantizar la estabilidad de la zona euro, después de que la agencia de calificación Standard & Poors (S&P) advirtiera de una posible revisión de la nota de los países de la eurozona, incluidos los que conservan la "triple A".

"Francia y Alemania toman nota de la perspectiva de revisión de Standard & Poors de la calificación de varios Estados miembros de la zona euro" como Francia, Alemania, Holanda, Austria, Finlandia y Luxemburgo, declaró la presidencia francesa en un comunicado conjunto con la cancillería alemana.

La amenaza de posible rebaja de la calificación crediticia de esa agencia de calificación estadounidense afecta a 15 países de la zona euro.

Según S&P, existe un 50 por ciento de posibilidades de que los países que comparten la moneda única europea vean su nota rebajada en los próximos 90 días.

La breve nota redactada por París y Berlín reafirma "que las proposiciones formuladas hoy conjuntamente -tras el encuentro entre el jefe del Estado francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel- permitirán reforzar la gobernanza de la zona euro con el fin de restablecer la estabilidad, la competitividad y el crecimiento".

Ambos países se dicen "plenamente solidarios" y "confirman su voluntad de tomar todas las decisiones necesarias, en línea con sus socios y las instituciones europeas para garantizar la estabilidad de la zona euro".

Sarkozy y Merkel anunciaron hoy en una conferencia conjunta en París su intención de emprender un plan de reforma urgente de la Unión Europea para lograr que antes de marzo haya un nuevo tratado, aunque sólo lo firmen los 17 países del euro, y se apliquen sanciones automáticas a los Estados que incurran en déficit excesivo.

Ese nuevo tratado podrá estará dirigido a los 17 miembros de la eurozona, aunque podrá contar con el apoyo de los 27 Estados miembros de la UE, indicaron.

Sarkozy y Merkel pretenden someterlo a la aprobación de los Veintisiete en la cumbre que se celebra este viernes en Bruselas, tras presentárselo el miércoles en todo su detalle al presidente del Consejo, Herman Van Rompuy.