Más de 1.000 personas han tomado las calles de Tel Aviv este viernes para protestar contra la política del Gobierno israelí en materia de Derechos Humanos, según ha informado el periódico israelí 'Yedioth Ahronot'.

Unas 700 personas marcharon desde la plaza de Habima hasta la de Rabin como parte de la manifestación anual que se celebra por los Derechos Humanos y a la que se unieron 300 refugiados. "La libertad de expresión está bajo investigación", rezaba uno de los carteles que aludía a un proyecto de ley que limita las donaciones que pueden realizar gobiernos extranjeros a organizaciones israelíes de izquierdas.

Los refugiados han protestado por los abusos cometidos contra sus derechos. Han portado pancartas donde se podía leer "Centro de detención en Israel", "Yo no elegí ser un refugiado" y "Los refugiados no son criminales".

En la ciudad de Haifa (noroeste), unas 200 personas se han manifestado por los Derechos Humanos y han criticado al Gobierno.

También este viernes, 300 miembros de la organización Israel Online Ambassador se han manifestado en la plaza de Rabin. Han mostrado carteles que decían "los reservistas también tienen Derechos Humanos" --Israel envía a veces reservistas a realizar operaciones en la Franja de Gaza-- y "los residentes en Sderot también tienen Derechos Humanos" --en Sderot suelen caer algunos de los cohetes que disparan los milicianos palestinos desde Gaza--.