Al menos 13 personas han muerto, entre ellas tres niños, y decenas han resultado heridas en distintos ataques de las fuerzas de seguridad sirias contra las ciudades de Homs, Hama, Alepo, Nawa y Deir Ezzor, según ha informado el grupo opositor Comités de Coordinación Locales (LCC, por sus siglas en inglés) a través de un comunicado.

El LCC señala que cinco personas han muerto, 30 han resultado heridas y diez casas han sido incendiadas en Homs, debido a la ofensiva que las fuerzas de seguridad han lanzado contra los barrios donde se concentran los opositores al Gobierno de Bashar al Assad: Baba Amr, Bayada, Jaldiyeh y Karm Al Zaitoun.

Por otro lado, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, otro grupo opositor, ha señalado que un número indeterminado de personas ha muerto y al menos 124 han resultado heridas en Baba Amr. Además, ha denunciado la muerte del ex secretario general del Partido Baaz en Homs Ghazi Mohammad Jaled Zugheib y de su mujer, Rajaa Mohammad Jaled Bakkar, durante un bombardeo en este barrio.

Abu Salim, un activista consultado por la cadena estadounidense CNN, ha confirmado el sitio a Baba Amr. Según su versión, al menos 4.000 miembros de las fuerzas de seguridad han rodeado el barrio y han cavado una zanja a su alrededor.

Además, ha denunciado la falta de equipos médicos para atender a los heridos. "Nosotros solamente tenemos equipos de primera asistencia para tratar las heridas de bala, por lo que la mayoría de los heridos se muere", ha indicado.

Otro activista ha confirmado también la ofensiva de las fuerzas de seguridad contra Homs, que empezó el viernes.

"No podemos cruzar la calle debido a la presencia de francotiradores. Han cortado la electricidad, hemos perdido la comunicación por satélite y tampoco hay alimentos, ni siquiera pan para los niños", ha relatado Abu Omar.

Al margen de la ofensiva en Homs, el LCC ha denunciado que cinco personas han muerto en Deir Ezzor, una en Aleppo, otra en Hama y otra en Nawa. Además, las fuerzas de seguridad han destrozado decenas de comercios en los barrios de Douma y Zamalka, en Damasco, para impedir el comienzo de una huelga.

Llegada de la Liga Árabe

La ofensiva de las fuerzas de seguridad se produce ante la inminente llegada a Siria de una misión de observación de la Liga Árabe que se encargará de supervisar si el país cumple con el compromiso de poner fin a la represión de las protestas antigubernamentales.

Un funcionario de la organización regional consultado por CNN ha adelantado que este lunes llegarán a Siria unos 50 observadores, aunque ha matizado que en los próximos días podrían llegar más, "dependiendo de las necesidades".

Además, ha revelado que el jefe de la misión de observación, el general sudanés Mohamed Ahmed Mustafa al Dabi, llegó el sábado a Siria, aunque ha rehusado especificar su paradero.

En este contexto, el Consejo Nacional Sirio, que aglutina a la oposición a Al Assad, ha advertido de que "si la Liga Árabe no envía inmediatamente a sus observadores, podríamos enfrentarnos a una amenaza real de genocidio y crímenes contra la Humanidad en Homs".

En estos nueve meses de protestas antigubernamentales, al menos unas 5.000 personas han muerto en Siria, según datos de Naciones Unidas. Por su parte, el Gobierno de Al Assad apunta que en este periodo 2.000 miembros de las fuerzas de seguridad han muerto a manos de "grupos terroristas".