Decenas de miles de rusos vuelven a salir hoy a las calles en un centenar de ciudades de Rusia para denunciar el fraude electoral y pedir nuevos comicios legislativos, después de las multitudinarias protestas del pasado 10 de diciembre.

Mientras, Moscú se ha convertido en el mayor escenario de las protestas contra los resultados de las legislativas, que dieron la victoria al partido oficialista Rusia Unida.

Según los organizadores de las protestas, alrededor de 120.000 personas salieron a participar en la manifestación en la avenida Académico Sájarov de Moscú para exigir la celebración de nuevos comicios parlamentarios, la anulación de los resultados "falsificados" y la liberación de los "presos políticos". Esas cifras no se corresponden con las de la policía capitalina, que apuntó que en realidad acudieron al evento unas 29.000 personas.

Sin embargo, fuentes policiales citadas por la agencia Interfax precisaron que sus datos fueron tomados al pie de los detectores de metales instalados en el perímetro de la zona, sin contar a los que quedaron fuera y no consiguieron pasar por las rampas para sumarse a las protestas en la avenida.

Además, varios testigos confirmaron a Efe que la citada avenida, con el tráfico cortado y acordonada por las fuerzas de seguridad y furgones con policía antidisturbios, no pudo acoger a más manifestantes, que salieron a las calles pese al crudo frío.

Independientemente, todos coinciden en que el número de los participantes en esta manifestación ya ha superado al de la anterior del 10 de diciembre, que hasta el momento ha sido considerada la más multitudinaria en este país desde la década de 1990.

Los manifestantes centran sus iras en el sistema político "autoritario, corrupto e inmovilista" creado por Vladímir Putin, el ex presidente y actual primer ministro ansioso de volver al Kremlin dentro de pocos meses.

Los participantes corean "¡Putin fuera!" y llevan carteles con consignas como "Putler ladrón" o "Queremos nuestros votos y no sus limosnas", en alusión a los votos que consideran robados en el recuento.

Las protestas cuentan con la participación de los líderes de la oposición, políticos, destacados actores, escritores y artistas, que afirman que se sienten cansados de la hegemonía del oficialismo en Rusia.

"Rusia está harta de revoluciones. Que Dios nos libre. Pero también está harta de estancamientos", dijo desde el escenario el periodista ruso Leonid Parfiónov, quien comparó a Putin con el líder soviético Leonid Brézhnev, asociado por muchos con el inmovilismo en una URSS controlada por el Partido Comunista y la policía política.

Protestas contra el fraude electoral también se celebran en San Petersburgo, Yekaterimburgo, Barnaúl, Perm, Novosibirsk y Ufá, entre otras decenas de ciudades rusas, sin que las fuerzas policiales intervengan.

La comunidad rusa en otros países también ha convocado a través de Facebook concentraciones en París, Londres, Barcelona, Vancouver, Washington, Nueva York y otras ciudades para expresar su rechazo a los resultados de las elecciones parlamentarias.

Respuesta del Kremlin

Ante semejante muestra de rechazo, el Kremlin se ha apresurado a anunciar que se va a acelerar la aprobación de una nueva ley de partidos, con el fin de calmar los ánimos.

Según ha anunciado la portavoz del Kremlin, Natalia Timakova, el Gobierno pondrá en marcha un procedimiento simplificado para registrar nuevos partidos políticos en cuanto entre en vigor la correspondiente ley y no a partir de 2013 como se había indicado previamente.

"Una vez que el proyecto de ley supere los trámites en la Duma y el Consejo de la Federación (cámaras baja y alta del Parlamento ruso), y esperamos que sea bastante rápido, el presidente lo firmará y los partidos podrán registrarse conforme al nuevo procedimiento", ha indicado la portavoz, citada por la agencia RIA Novosti.