El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, cree que "aún hay margen" para resolver las disputas en torno al programa nuclear iraní de manera diplomática.

Obama arremetió contra quienes en el Partido Republicano critican su estrategia y consideran que es necesario atacar a Irán y argumentó que "esto no es un juego" y optar por la vía militar tendría graves consecuencias en la seguridad nacional y la economía, entre otros.

"A todos nos conviene profundamente ver si esto (la disputa nuclear) se puede resolver con Irán", agregó.

Pero, recordó, "cada vez que nos planteamos una acción militar va a haber un precio que pagar; a veces es necesario, pero no es algo que vamos a acometer sin pensarlo... cuando actuamos sin pensarlo, la cuestión acaba envuelta en politiqueo, cometemos errores y no somos nosotros los que pagamos el precio, es la gente de uniforme".

Quienes recomiendan la vía militar, apuntó el presidente, "no tienen muchas responsabilidades... no son el comandante en jefe".

La rueda de prensa de hoy se celebra un día después de que el presidente estadounidense se reuniera con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en un encuentro de tres horas dominado por la cuestión iraní.

Israel ha insinuado que se plantea atacar los emplazamientos nucleares iraníes en los próximos meses al considerar que se trata de una amenaza demasiado grave ya.

EE.UU. ha expresado su oposición a esa posibilidad, al considerar que un ataque preventivo convertiría a Irán en víctima y tendría serias consecuencias en la economía y la seguridad mundiales.

La rueda de prensa de hoy se celebra el mismo día en el que el Partido Republicano celebra su "supermartes", la jornada de primarias más importante, en la que se ponen en juego diez estados y más de 400 delegados de los 1.144 necesarios para lograr la candidatura de ese partido a la Presidencia de EE.UU.