El capitán del crucero Costa Concordia, que volcó frente a la isla toscana de Giglio tras golpear una roca el 13 de enero, causando 32 muertos, Francesco Schettino, ha pedido este martes perdón y ha reconocido que estaba distraído en el momento del impacto.

En su primera entrevista televisada desde el accidente, Schettino ha reconocido su responsabilidad en el accidente como capitán y ha dicho que ha pensado constantemente en las víctimas del desastre. "Cuando hay un accidente, no es solo el barco o la compañía los que son identificados. El capitán es identificado, y por ello es normal que pida perdón como representante de este sistema", ha dicho.

En declaraciones a la cadena italiana Canale 5 ha apuntado que "fue un accidente banal en el que hubo una ruptura en la interacción entre las personas, lo que creó malos entendidos, y por ello se generó tanta rabia". "Fue como si hubiera un apagón en la cabeza de la gente y en los instrumentos", ha agregado.

"Me culpo por estar distraído", ha reconocido, aunque ha agregado que en ese momento otro oficial se encontraba al frente del barco. "En ese momento, fui a cubierta y ordené que el barco fuera puesto bajo navegación manual, es decir, que era otro oficial el que estaba a cargo de la navegación del barco", ha explicado.

Schettino se enfrenta a una serie de cargos, incluyendo homicidio múltiple y abandonar el crucero, de 114.500 toneladas, antes de completar la evacuación de todos los pasajeros y tripulación. En marzo se celebró una vista que contó con la asistencia de los demandantes, sus abogados, las víctimas y sus familiares.