El aspirante republicano a la presidencia de EE.UU., Mitt Romney, reconoció hoy la "potente campaña" llevada a cabo por su rival demócrata Barack Obama, en su último acto electoral en Pittsburgh, Pensilvania, donde visitó unas oficinas de voluntarios republicanos.

"No tenemos que despreciar al rival. El presidente ha llevado una campaña potente. Creo que es un hombre bueno y le deseo lo mejor", explicó Romney en Pittsburgh donde voluntarios de su campaña realizaban las últimas llamadas. Romney agregó, no obstante, que aunque consideraba a Obama "un buen ejemplo de un buen padre (...), es hora de tomar una nueva dirección". "Es hora de un mejor mañana", afirmó el exgobernador de Massachusetts.

De este modo, el candidato devolvía los halagos vertidos por su rival demócrata, Barack Obama, quien esta mañana felicitó a Romney por su "enérgica" campaña y aseguró que sus seguidores también están "trabajando duro hoy".

El cruce de declaraciones de hoy entre ambos candidatos supone el colofón a una agotadora campaña que ha alcanzado momentos de frenesí en los últimos días con visitas a cuatro estados en un solo día, y decenas de discursos y entrevistas.El candidato republicano a la Casa Blanca, Mitt Romney, apura hoy los últimos instantes antes del cierre de los colegios electorales con una apretada agenda que le llevó a votar en Belmont, a las afueras de Boston (Massachusetts), para después trasladarse a Ohio y Pensilvania para seguir su campaña.

"No puedo imaginar ganar o perder la elección por unos pocos cientos de votos y haber pasado el día sentado", afirmó Romney en una entrevista con una emisora local de Richmond, la capital del estado clave de Virginia.

"Quiero decir, te dices a ti mismo: ¿Por qué no seguir trabajando?", agregó el exgobernador.

Al explicar el sorpresivo anuncio del viaje del candidato republicano en la jornada electoral, que no se conoció hasta el lunes, Ed Gillespie, uno de los asesores principales de Romney, dijo a Efe que "la idea es hacer campaña hasta el final, hasta el último momento".

Romney votó pronto con su esposa, Ann, en la localidad donde tienen su residencia familiar, en Belmont, y en el avión de campaña le esperaba su equipo para viajar a Cleveland, Ohio y Pittsburgh, Pensilvania, estados que sus asesores consideran que pueden inclinar la balanza.

Gillespie se mostró "contento" con la participación por el momento, y expresó su "optimismo" respecto a que llegará la hora del "cambio real" con la victoria del aspirante republicano.

La actividad ha sido frenética en la campaña republicana en los últimos días, con el exgobernador de Massachusetts embarcado en más de una veintena de viajes el último fin de semana y su equipo desplegando a más de 150.000 voluntarios por todo Estados Unidos.

La mayor parte de sus viajes, al igual que los de su rival y actual presidente demócrata Barack Obama, tuvo como destino el puñado de estados considerados "bisagra", que no cuentan con una clara tendencia de voto, como Florida, Ohio, Virginia, Nuevo Hampshire, Wisconsin o Colorado.

Gillespie afirmó que es más que "probable" que la victoria se decida en los dos estados "bisagra" que cuentan con un mayor número de votos electorales: Florida (29) y Ohio (18).

Romney reiteró el lunes sus ataques a Obama en su cuarto y último mitin de la víspera en Nuevo Hampshire, por lo que consideró sus políticas erróneas, especialmente en la creación de empleo y en el plano fiscal.

"Si están cansados de estar cansados, voten por un cambio real (...) Caminen conmigo, a partir de mañana comienza un nuevo mañana", dijo el candidato republicano.

El exgobernador ha dado un giro hacia la moderación y el centro político las últimas semanas que le ha permitido recuperarse notablemente en las encuestas.

"Romney es un hombre de negocios, que hace no lo que es ideológicamente atractivo, sino lo que va a funcionar", declaró a Efe el exsecretario de Comercio de la Administración de George W. Bush y asesor hispano de Romney, Carlos Gutiérrez.

El candidato regresará hoy a Boston, sede de la campaña republicana, para esperar los resultados junto a su "número dos", Paul Ryan.

Paradójicamente, Massachusetts, donde se encuentra su cuartel general, donde fue gobernador entre 2003 y 2007 y donde reside desde la década de 1970, es territorio claramente demócrata.

Ryan, por su parte, también ha echado el resto el último día, con una agenda casi idéntica a la de Romney.

Votó primero en su localidad natal de Janesville, Wisconsin, con su mujer, para luego dirigirse a Ohio donde coincidió con Romney.

Posteriormente, tenía previsto realizar su último acto electoral en Virginia.

Tanto Romney como Ryan estarán esta noche en el Centro de Convenciones del sur de Boston, donde les esperan 8.000 personas entre miembros de la campaña republicana y periodistas acreditados nacionales e internacionales.

Las encuestas pronostican un resultado muy ajustado, que hace temer que la jornada se prolongue hasta bien entrada la madrugada.