El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha comparecido emocionado ante la prensa para ofrecer sus condolencias a las familias de las víctimas del tiroteo de la escuela en Connecticut y emplazar a la clase política a "unirse" y tomar medidas para evitar "tragedias" de este tipo.

Obama, con lágrimas en los ojos, ha explicado en su discurso que no reacciona "como presidente, sino como padre". "Se que no hay un padre en Estados Unidos que no sienta la misma pena devastadora que siento yo", ha dicho, al recordar que entre las víctimas del tiroteo figuran niños de entre cinco y diez años.

"Tenían toda la vida por delante, cumpleaños, graduaciones, bodas, sus propios hijos", ha declarado el mandatario, antes de indicar que esta noche abrazará a sus hijas. Sin embargo, ha lamentado, "hay familias en Connecticut que no podrán hacerlo esta noche y nos necesitan".

Obama se ha ofrecido a "hacer todo lo que pueda para ayudar" a las víctimas, aunque ha admitido que no podrá suplir el vacío de estas familias.

Cuatro días de luto

Obama ha decretado que las banderas ondearan a media hasta en todos los edificios y lugares públicos, así como en las bases militares y navales, junto a embajadas, consulados y resto de legaciones diplomáticas hasta el atardecer del próximo día 18.

La policía ha identificado al presunto autor del tiroteo como Ryan Lanza, un hombre de 24 años que fue hallado muerto en el interior del colegio.

De acuerdo con la policía, Lanza entró a la escuela Sandy Hook de la ciudad de Newtown (Connecticut) a primera hora de la mañana vestido con ropa negra y llevaba una máscara, un chaleco antibalas y cuatro armas.

Fuentes policiales citadas por los principales medios indican que el tiroteo causó al menos 27 muertos, entre ellos 18 niños, aunque las autoridades que han comparecido no han dado cifras oficiales a la espera de que las familias afectadas reciban toda la información.

Obama telefoneó también al gobernador de Connecticut, Dan Malloy, para enviar sus condolencias a las familias de las víctimas del tiroteo.

Según dijo en una rueda de prensa el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, el presidente estadounidense está siendo informado puntualmente por las autoridades.