El Senado de Estados Unidos, bajo control demócrata, superó hoy las trabas de varios líderes de la oposición y aprobó una medida que abre el debate formal sobre un proyecto de ley demócrata para el control de las armas en el país.

Con 68 votos a favor y 31 en contra, el Senado aprobó, con la ayuda de varios republicanos, iniciar el debate sobre un proyecto de ley demócrata -apoyado por la Casa Blanca- que, entre otros elementos, ampliaría los antecedentes penales para los compradores de armas y otorgaría financiación adicional para la seguridad en las escuelas.

El citado proyecto de ley (S.649), impulsado por el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, no incluye la prohibición de las armas de asalto, aunque Reid dijo hoy que habrá debate sobre enmiendas relacionadas con la citada prohibición y de cargadores largos, a los que se oponen la mayoría de republicanos.

Reid agradeció hoy el apoyo de los republicanos que decidieron no bloquear el debate y aseguró que, "aunque queda mucho trabajo por hacer", habrá posibilidad de votar sobre una serie de enmiendas a la legislación.

El Senado también debatirá una enmienda que incluye el acuerdo bipartidista anunciado el miércoles por dos senadores clave en el debate, Joe Manchin, de Virginia Occidental, y Pat Toomey, de Pensilvania, aseguró Reid.

Ese acuerdo, al que se opone la influyente Asociación Nacional del Rifle, ampliaría la revisión de antecedentes a las ventas por Internet y en ferias de armas, en contraste con la ley actual, que lo requiere sólo cuando las compras se hacen a través de un distribuidor autorizado.

Republicanos a favor

Reid advirtió de que sería "una vergüenza" si algunos líderes del Senado intentan boicotear las enmiendas con las que no estuvieran de acuerdo.

"No podemos permitir que unos cuantos senadores arruinen (el proceso) para todos", enfatizó Reid.

Entre los senadores republicanos que votaron en contra de abrir el debate figuraron el líder de la oposición, Mitch McConnell, y los senadores Marco Rubio, de Florida, John Cornyn, de Texas, y Jeff Sessions, de Alabama.

Previo a la votación sobre el debate, Cornyn destacó la urgencia de proceder de forma deliberada ante la controversia generada por la medida para el control de armas.

"Podemos arreglar (este problema) y asegurar que las armas no caigan en manos de la gente que, como coincidimos, no debería tenerlas", dijo Cornyn.

Sin embargo, señaló, la medida ante el Senado es "controversial" y "tiene pocas probabilidades, si es que las tiene, de salir a flote".

"Necesitamos responder a las causas de la violencia" y presentar "soluciones reales" en vez de "gestos simbólicos" para evitar tragedias como la masacre en la escuela primaria Sandy Hook en Newtown (Connecticut) en diciembre pasado, afirmó Cornyn.

Para proceder al debate de la medida se requería un mínimo de 60 votos, de un total de 100, en el Senado, por lo que Reid necesitaba el apoyo de al menos ocho republicanos.