El Kremlin ha publicado en su página web los ingresos y propiedades del presidente ruso, Vladímir Putin, de los miembros de su administración y del Consejo de Seguridad de Rusia, así como de sus familiares.

En 2012 el líder ruso, quien retornó al Kremlin en mayo pasado tras cuatro años al frente del Gobierno, ingresó 5,79 millones de rublos (unos 186.000 de dólares/142.000 euros), 2 millones más que el año anterior.

En cuanto a las propiedades del líder ruso, apenas se han registrado cambios, ya que sigue poseyendo dos apartamentos, un garaje y una parcela de 1.500 metros cuadrados.

Asimismo, declaró dos automóviles clásicos -un GAZ MN-21 y un GAZ M-21P-, un todoterreno Niva y una autocaravana Skif, todos de fabricación nacional, según informan las agencias rusas.

La esposa de Putin, Ludmila, quien apenas realiza apariciones públicas, declaró poco más de 121.000 rublos (casi 4.000 dólares), tres veces menos que en 2011.

El primer ministro, Dmitri Medvédev, también ingresó 5,8 millones de rublos, 2,5 millones más que en 2011, y dispone de dos automóviles rusos, una parcela y un apartamento de 367,8 metros cuadrados, mientras su esposa, Svetlana, no declaró ningún ingreso.

El viceprimer ministro primero, Ígor Shuválov, que está encargado de asuntos económicos, es el líder de ingresos en el seno del Gobierno con 226,4 millones de rublos (7,2 millones de dólares), cuatro millones de rublos más que su esposa.

Shuválov, uno de los políticos más poderosos de Rusia, recibe sus ingresos del fondo donde depositó sus activos cuando dejó los negocios para entrar en el Gobierno ruso.

Su asesor, 6,7 millones de dólares

Mientras, el funcionario más rico en la administración del Kremlin es el asesor de Putin y antiguo ministro de Recursos Naturales, Yuri Trutnev, quien ingresó el pasado año 210 millones de rublos (unos 6,7 millones de dólares) y cuenta en su parque automovilístico con un Porsche y un Maserati.

En 2009 Medvédev, entonces presidente ruso, promulgó varios decretos que obligan desde entonces a los funcionarios y a sus familias a hacer públicos sus ingresos y propiedades, medida destinada a combatir la corrupción en la administración pública.

Por su parte, Putin firmó este año una ley con efecto retroactivo que obliga a los miembros del Gobierno a declarar sus gastos y los de sus familias.

Al mismo tiempo, recientemente el líder ruso amplió por decreto hasta el 1 de julio próximo el plazo para que los altos cargos públicos se deshagan de sus activos en el extranjero.

En el marco de la campaña contra la corrupción en la administración está siendo investigado el destituido ministro de Defensa, Anatoli Serdiukov, y varios altos funcionarios a nivel federal y regional.

La Fiscalía General de Rusia ha declarado que los daños ocasionados por la corrupción al país superaron el año pasado los 20.000 millones de rublos (unos 660 millones de dólares).

A su vez, el jefe de la Cámara de Cuentas de Rusia, Serguéi Stepashin, denunció el pasado año que más de un billón de rublos (más de 30.000 millones de dólares) desaparece anualmente de las arcas del Estado.