El presidente electo de Venezuela, Nicolás Maduro, ha atribuido a "turbas fascistas" los disturbios registrados tras su proclamación como vencedor de las elecciones del domingo y ha advertido de que estos incidentes forman parte de un "golpe de Estado" que ya ha sido "derrotado".

"Hoy declaro derrotado el golpe de Estado, con el pueblo y la Fuerza Armada", ha asegurado Maduro, en una declaración televisada durante la inauguración de un centro médico asaltado el lunes por la noche por los "demonios de la intolerancia".

El mandatario electo ha confirmado cinco víctimas mortales por la violencia postelectoral --la fiscal general, Luisa Ortega, elevó poco antes a siete el balance de muertos-- y ha mostrado sus condolencias a las familias de estos fallecidos.

Maduro ha atribuido la "responsabilidad" de lo ocurrido a "quienes han llamado a la violencia" y "no acatan la Constitución". El Gobierno se ha puesto en contacto con la Fiscalía General para que se depuren responsabilidades "al más alto nivel", ha añadido, sin señalar directamente al candidato de la oposición, Henrique Capriles.

"¿Qué hubiera pasado si me hubiera vuelto loco de odio como se volvió el candidato de la burguesía amarilla y hubiese dicho 'todos a la calle'?", ha preguntado el sucesor de Hugo Chávez.

En este sentido, Maduro se ha presentado como defensor de la "paz" frente al "capricho de la burguesía" y ha avisado de que no cederá al "chantaje" de la oposición, a la que también ha acusado de preparar "por debajo" una huelga general indefinida.

Maduro, en contra de la manifestación de Capriles

Capriles anunció el lunes un calendario de movilizaciones para reclamar un recuento de los votos depositados en los comicios del domingo. Estos actos tendrán su momento cumbre el miércoles, con una gran marcha opositora en Caracas a la que el dirigente opositor ha prometido asistir.

Sin embargo, Maduro afirmó hoy que no permitirá la marcha convocada para mañana por la oposición para protestar por su proclamación como presidente electo sin haberse hecho un recuento de los votos.

"Ahora están planteándose una marcha al centro de Caracas, no se va a permitir la marcha al centro de Caracas, ustedes no van a ir al centro de Caracas, a llenar de muerte y de sangre, no la voy a permitir", indicó Maduro durante un acto de Gobierno.

"Mano dura voy a poner frente al fascismo y la intolerancia, si me quieren derrotar vengan por mí, aquí estoy con un pueblo y una Fuerza Armada", dijo Maduro.

Capriles convocó para el miércoles a una marcha para protestar ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) por la proclamación de Maduro como presidente electo sin esperar al recuento de los votos de las elecciones del domingo, en las que Maduro consiguió una victoria por un estrecho margen de cerca de 270.000 votos.