Richard Martin, un niño de 8 años, es una de las tres víctimas mortales de las explosiones de Boston. En el momento de las deflagraciones, se encontraba muy cerca de la línea de meta, esperando la llegada de su padre para darle ánimos antes de cruzar la línea de meta del maratón. Junto a él se encontraba su madre y sus hermanos, que también se vieron sacudidos por la explosión. Ella se encuentra gravemente herida, mientras que una de sus hermanas ha perdido una pierna, según ha informado el periódico Boston Globe.

El padre de Richard, William, resultó ileso. Según el rotativo, la familia vive en un suburbio de Boston Dorchester, donde el cabeza de familia, apodado Bill, es conocido como un líder popular de la comunidad.

En total, las explosiones provocaron al menos 144 heridos, que fueron trasladados a ocho hospitales locales. Entre ellos figuran ocho niños. La mayoría de las víctimas sufrieron lesiones en la cabeza y las extremidades y varias decenas se encuentran en estado crítico.