Más de 650.000 empleados civiles del Departamento de Defensa de Estados Unidos empezarán desde este lunes unas vacaciones forzosas que supondrán un recorte del 20 por ciento en sus sueldos hasta septiembre, por las medidas de austeridad del Gobierno federal.

Las vacaciones sin paga es parte de los recortes de gastos del Gobierno Federal impuestos por un acuerdo con el Congreso desde el 1 de marzo como resultado del desacuerdo entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo para consensuar el presupuesto nacional.

El Pentágono tiene que reducir sus gastos en unos 85.000 millones de dólares en lo que resta del período fiscal que termina el 30 de septiembre.

Estas vacaciones forzosas, según informó la secretaría de Defensa, no afectan al personal uniformado, mientras otros 150.000 empleados civiles pudieron evitarlas porque sus trabajos se consideran imprescindibles, como el personal de inteligencia.

En principio, el jefe del Pentágono, Chuck Hagel, había dicho que el personal afectado debería tener hasta 22 días de vacaciones sin sueldo, pero después de varios ajustes la reducción de los días de trabajo quedó en 11 jornadas.

Se calcula que con estas vacaciones sin paga se ahorrarán unos 1.800 millones de dólares.