El Consejo del Atlántico Norte, el máximo órgano de decisión de la OTAN, dejó hoy claro que Rusia "sigue violando la soberanía e integridad territorial de Ucrania" y advirtió de las "graves implicaciones" que esa circunstancia puede tener para la seguridad y la estabilidad.

"A pesar de las repetidas peticiones de la comunidad internacional, Rusia sigue violando la soberanía e integridad territorial de Ucrania y continúa violando sus compromisos internacionales", afirmó el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, al término de una reunión solicitada por Polonia. Según Rasmussen, "estos acontecimientos presentan graves implicaciones para la seguridad y la estabilidad del área euroatlántica".

Polonia invocó el lunes el artículo IV del Tratado de Atlántico para convocar esta reunión, la segunda del Consejo del Atlántico Norte en las últimas 72 horas con motivo del despliegue de tropas rusas en la república autónoma de Crimea, que pertenece a Ucrania.

"Este artículo dice que consultaremos cada vez que un aliado piense que la integridad territorial, la independencia política o la seguridad de cualquier miembro de la OTAN se vea amenazada", recordó Rasmussen, que leyó al término de la reunión de Bruselas el comunicado adoptado por el Consejo.

El secretario general aliado aseguró que los países de la OTAN "se mantienen unidos en un espíritu de fuerte solidaridad en esta grave crisis". "Nos comprometemos a intensificar nuestra rigurosa evaluación en curso sobre las implicaciones de esta crisis para la seguridad de la Alianza", señaló Rasmussen, quien destacó que lo harán "en estrecha coordinación y consulta".

La situación en Ucrania preocupa especialmente a Polonia, que ha insistido en reclamar el respeto de la integridad territorial de Ucrania y ha exigido "el fin de los movimientos de tropas provocadores" en Crimea.

En Varsovia, el ministro polaco de Defensa, Tomasz Siemoniak, negó hoy que sus tropas estén en estado de alerta por la crisis ucraniana y las maniobras de Rusia en la región de Kaliningrado, al tiempo que aseguró que los últimos movimientos militares son "ejercicios rutinarios".

Rasmussen dijo también que los aliados continuarán "consultando a Ucrania dentro de la Comisión OTAN-Ucrania" y que entablarán un diálogo con Moscú en el Consejo OTAN-Rusia, del que "mantendremos una reunión este miércoles".

El embajador ruso ante la OTAN, Alexander Grushko, aceptó hoy acudir al encuentro extraordinario solicitado por Rasmussen para abordar la situación en Ucrania tras el despliegue de tropas rusas en la región de Crimea.

Grushko consideró que la iniciativa polaca "alimenta las tensiones" y muestra la permanencia de una mentalidad "al estilo de la Guerra Fría", según declaró a medios de su país.

Acercamiento entre Rusia y Ucrania

Por su parte, los gobiernos de Ucrania y Rusia han iniciado conversaciones "a nivel de ministros" para tratar de acercar posturas, ha confirmado este martes el primer ministro interino ucraniano, Arseni Yatseniuk, que no ha dado más detalles acerca del contenido de estas "consultas".

Yatseniuk ha insistido en que Rusia debería devolver a sus bases a las fuerzas militares desplegadas en la península de Crimea y abstenerse de cualquier medida que pueda desestabilizar la región. El presidente ruso, Vladimir Putin, ha dicho que la utilización de la fuerza será el último recurso.

A los contactos entre ministros se han sumado también conversaciones entre los presidentes de los Parlamentos de ambos países. El presidente de la Duma rusa, Sergei Narishkin, ha hablado con su homólogo en la Rada Suprema ucraniana, Oleksandr Turchinov, que ejerce también de jefe de Estado en funciones.

Este diálogo fue revelado inicialmente por Putin en rueda de prensa y confirmado posteriormente por la oficina de Narishkin, según la agencia Interfax. Sin embargo, "las negociaciones son de naturaleza confidencial" y no ha trascendido su contenido o cometido.