Al menos 32 personas han muerto y 147 han resultado heridas este domingo al detonar un terrorista suicida la carga explosiva que transportaba en un minibús frente a un puesto de control situado en el norte de la ciudad iraquí de Hilla, en el centro del país, según han confirmado fuentes médicas y policiales.

La potente explosión destrozó al menos medio centenar de vehículos con pasajeros atrapados en el interior mientras aguardaban a atravesar el puesto de control, parte del cual también resultó devastado por la detonación.

La violencia en Irak dejó el pasado mes de febrero más de 700 fallecidos sin contar los más de 300 muertos no confirmados en la provincia occidental de Anbar, donde las fuerzas de seguridad combaten desde el pasado mes de enero a rebeldes suníes, según estimaciones de Naciones Unidas.