Con marchas de la oposición y contramarchas oficialistas, hechos de violencia y vandalismo en Caracas y otras ciudades del país, y tres nuevas víctimas mortales en Venezuela, cumplió hoy un mes de las protestas en contra del Gobierno de Nicolás Maduro.

Estudiantes afines a la oposición convocaron para este miércoles una marcha con el fin de protestar ante la Defensoría del Pueblo por la desatención que, en su opinión, ha dado esta institución a las denuncias de violaciones a los derechos humanos por parte del Gobierno contra los manifestantes. La movilización, no obstante, no caminó.

Como había adelantado ayer Maduro la marcha no pudo entrar en Caracas, una suerte que correrán todas las manifestaciones opositoras que pretendan entrar en el Distrito Capital, hasta que, dijo el presidente, la oposición no se reúna con él, las barricadas se desactiven, y cese el golpe que, según dice, hay en su contra.

La diputada opositora Maria Corina Machado y el líder estudiantil Juan Requesens intentaron mediar con policías para avanzar de manera pacífica hasta la Defensoría, pero las gestiones no rindieron frutos, y los agentes de la policía y la Guardia Nacional dispersaron la concentración con bombas lacrimógenas y disparos de perdigones.

La caminata, que si llegó hasta las puertas de la Defensoría, fue la de los estudiantes que apoyan al Gobierno, y que salieron hoy para condenar la violencia que se ha generado en algunas protestas de la oposición.

El presidente indicó que su aspiración el día de hoy era celebrar una "conferencia por la paz con todos los dirigentes estudiantiles", pero los dirigentes estudiantiles "de la derecha", supuestamente pidieron que el encuentro se diera en dos capítulos, el "bolivariano, patriota y socialista" y luego el de "la oposición".

"Está bien pues, hoy vamos a instalar el capitulo bolivariano, patriota y socialista, y convoco para mañana a los estudiantes de la oposición", dijo, aunque este encuentro no fue confirmado por los universitarios que lo critican.

Entretanto, las protestas en la ciudad de Valencia, estado Carabobo (centro) dejaron un saldo de tres personas fallecidas, dos civiles y un guardia nacional, de acuerdo con la información suministrada por el gobernador de la entidad, el chavista Francisco Ameliach, y el alcalde valenciano opositor, Miguel Cocchiola.

Ameliach señaló a francotiradores de ser los responsables de disparar "contra su propia gente" y causar la muerte un universitario de 23 años y herir a otros en una zona de Valencia, en el mismo lugar en el que Cocchiola dijo que fue herido de muerte un hombre de 42 años.

Maduro lamentó las muertes y dijo que los que están disparando son militantes del partido opositor Voluntad Popular, de su dirigente "el fascista Leopoldo López", preso desde hace tres semanas, y las policías de los municipios donde gobierna la oposición.

También criticó que en Altamira, urbanización del municipio Chacao, en el este de Caracas, donde gobierna el alcalde opositor Ramón Muchacho, sea escenario de actos de vandalismo y protestas desde hace un mes, y calificó al burgomaestre de "irresponsable" por no suprimir la violencia.

El alcalde, por su parte, "alertó" en su cuenta de Twitter "sobre una dinámica extraña" que se produce en la zona, y señaló que "grupos pequeños pero organizados aprovechan la protesta para vandalizar" en edificios del Estado "sin que Gobierno lo impida".

En San Cristóbal, capital del estado Táchira (oeste), donde las protestas se realizan desde hace más de un mes, se produjeron nuevos enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los contrarios a las políticas gubernamentales, mientras nuevas manifestaciones se escenificaron en la zona sur de la ciudad.

Venezuela está inmersa en un oleada de protestas desde hace un mes, algunas de ellas violentas, que han dejado un saldo de más de una veintena de muertos, cientos de heridos y más de un millar de detenidos.