Los crimeos dieron hoy un sí rotundo a la reunificación con Rusia, según los primeros resultados oficiales, en el referéndum separatista celebrado hoy en esta península ucraniana bañada por el mar Negro.

Aunque los resultados definitivos no se conocerán hasta el lunes, en la plaza de Lenin en Simferópol, capital crimea, varios miles de personas de todas las edades celebran ya la victoria de la reunificación ondeando banderas tricolores rusas y crimeas.

"¡Gracias Putin! ¡Gloria a Rusia!", gritan los concentrados frente al edificio del Gobierno, escena presidida por una imponente estatua de Lenin, el fundador de la Unión Soviética.

Según los resultados oficiales preliminares anunciados por la comisión electoral local, un 95,5 por ciento de los crimeos optó por la integración en la Federación Rusa como sujeto federal.

Mientras, sólo un 3,5 por ciento del censo electoral votó a favor de la segunda opción, la de permanecer en el seno de Ucrania con una amplia autonomía.

En el caso de la también secesionista Sebastopol, ciudad portuaria que tiene un estatuto especial y acoge a la Flota rusa del mar Negro, más del 93 por ciento de los electores apoyaron la unión con Rusia.

Los representantes de la comunidad ucraniana acusaron a las autoridades separatistas de fraude y la minoría tártara boicoteó la consulta.

El Parlamento de Crimea pedirá este lunes, en una sesión extraordinaria, al presidente de Rusia, Vladímir Putin, la incorporación de esta autonomía a la Federación rusa, dijo el primer ministro crimeo, Serguéi Axiónov.

Crimea siguió adelante con el referéndum pese a que el sábado la Rada Suprema de Ucrania disolvió el Parlamento separatista, que convocó la consulta y aprobó esta semana una Declaración de Independencia.

Rusia, que vetó una resolución de condena del referéndum separatista en el Consejo de Seguridad de la ONU, asegura que respetará la opinión de la mayoría en la península conquistada por el imperio ruso en el siglo XVIII.

La Casa Blanca ha reaccionado inmediatamente a los primeros resultados del referéndum en Crimea que conceden una victoria aplastante a los partidarios de la incorporación a Rusia con un duro comunicado en el que advierte a Moscú de que no permanecerá "de brazos cruzados" ante lo que considera que es una "apropiación por la fuerza de territorios" por parte de las autoridades rusas.

"Rechazamos el 'referéndum' que ha tenido hoy lugar en la región ucraniana de Crimea (...) y la comunidad internacional no reconocerá un plebiscito desarrollado bajo la amenaza de la violencia y de la intimidación de una intervención militar rusa que viola el derecho internacional", indica la nota, que tacha el referéndum de "innecesario".

"En el siglo en el que estamos hace mucho tiempo que pasaron esos días en los que la comunidad internacional se quedaba cruzada de brazos cuando un país se apropiaba por la fuerza de los territorios de otro", advirtió la administración estadounidense, quien pide a la comunidad internacional que "siga condenando" los actos de Moscú y tome "medidas concretas para imponer un coste a Rusia".

No obstante, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, y su homólogo estadounidense, el secretario de Estado, John Kerry, han acordado este domingo en conversación telefónica impulsar una reforma de la Constitución ucraniana que sirva para superar la crisis política en la que se encuentra actualmente inmerso el país, según ha informado el Ministerio de Exteriores ruso.

"Sergei Viktorovich Lavrov y John Kerry han acordado seguir trabajando para encontrar una solución para Ucrania mediante el pronto lanzamiento de una reforma constitucional que cuente con el apoyo de la comunidad internacional", señala el comunicado.

El comunicado de Moscú no especifica qué reformas estarían dispuestos a impulsar, aunque sí señala que deben adoptar "una forma aceptable en general y tener en cuenta los intereses de todas las regiones de Ucrania".