La nueva Comisión Europea, liderada por Jean-Claude Juncker, tendrá siete vicepresidencias, entre las que destaca la vicepresidencia primera para el holandés Frans Timmermans, a cargo de la cartera de "Mejor Regulación, Relaciones Institucionales, Legalidad y Carta de Derechos Fundamentales".

Los otros seis vicepresidentes son la alta representante de la UE, Federica Mogherini; el titular de Presupuesto y Recursos Humanos, Kristalina Georgieva; el de Mercado Digital Único, Andrus Masip; el de Unión Energética, Alenka Bratusek; el de Euro y Diálogo social, Valdis Dombrovskis y el de Empleo, Crecimiento, Inversión y Competitividad, Jyrki Katainen. De las siete vicepresidencias, tres son para mujeres (Italia, Eslovenia y Bulgaria).

El exministro francés de Finanzas Pierre Moscovici ha sido elegido como nuevo responsable de la cartera de Asuntos Económicos y Financieros, Fiscalidad y Aduanas, de manera que un socialista reemplazará al liberal Olli Rehn y a su sustituto temporal, Jyrki Katainen.

España desempeñará a través del exministro de Agricultura Miguel Arias Cañete la cartera de Energía y Acción para el Clima, que dependerá directamente de la vicepresidencia de Unión Energética.

"En estos tiempos de cambio, los ciudadanos europeos nos exigen resultados. Después de años de penurias económicas y duras reformas, los europeos reclaman una economía que funcione, empleos sostenibles, más protección social, fronteras más seguras, seguridad energética y oportunidades digitales", destacó Juncker como decálogo de intenciones del nuevo Ejecutivo comunitario.

Juncker reconoció que "tuvo dudas" a la hora de decidir si eran siete los vicepresidentes de la nueva CE, que tiene un mandato de cinco años hasta 2019.

Agregó que "los vicepresidentes y los comisarios trabajarán en una íntima coordinación... Los comisarios serán coordinadores, harán propuestas, no son supervisores".

Asimismo afirmó que "los comisarios no son altos funcionarios, son políticos, y por ello tendrán que defender asuntos políticos".