La Unión Europea (UE) aplicará a partir de mañana las nuevas sanciones a Rusia por su implicación en la crisis de Ucrania, tras un retraso de varios días en los que se ha considerado su detención para evaluar la aplicación del alto el fuego y el plan de paz, informaron hoy fuentes diplomáticas.

Los embajadores de la UE reunidos en el Comité de Representantes Permanentes de la UE (Coreper) decidieron seguir adelante con las medidas restrictivas, que ya fueron acordadas el pasado viernes y aprobadas el lunes, y de las que aún no se conocen todos los detalles.

Sí se sabe que supondrán un paso más con respecto a las sanciones económicas adoptadas en julio contra Rusia en los mercados de capital, defensa, productos de uso dual y tecnologías sensibles, y que ampliarán las restricciones de viaje y la congelación de bienes a otras 24 dirigentes y oligarcas rusos, crimeanos y de la zona prorrusa de Donbass.

Estas medidas serán publicadas mañana en el Diario Oficial de la UE, lo que marca su entrada en vigor inmediata, pero está previsto que el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, anuncie esta tarde que las sanciones serán reconsideradas antes de fin de mes para tener en cuenta la evolución de la situación.

La publicación en el Diario y su correspondiente entrada en vigor estaba prevista para el pasado lunes, pero un grupo de Estados miembros pidieron unos días adicionales de plazo para evaluar la aplicación del alto el fuego y el plan de paz.

Entre los partidarios de esperar estuvieron en un principio Finlandia, Austria, Suecia, Chipre, Alemania y Eslovaquia, indicaron fuentes comunitarias, que este jueves reconocieron que los Veintiocho siguen divididos, pero que algunos como Alemania parecían haber cambiado de posición y ser ahora partidarios de seguir adelante con las sanciones.

España, por su parte, se situaría en una posición intermedia al tener "dudas" sobre cuál es la mejor manera de actuar dadas las circunstancias, según las mismas fuentes.

Los Veintiocho acordaron el pasado viernes ampliar la restricción de acceso a financiación en los mercados de capitales de los grandes bancos estatales a consorcios rusos de defensa y energía controlados en un 51 % por el Estado o cuyos ingresos proceden al menos en un 50 % de la venta de crudo o productos petroleros, según otras fuentes.

También pactaron acortar de 90 a 30 días el vencimiento de los instrumentos financieros que podrían comprar y vender para financiarse, y prohibir los préstamos sindicados para los bancos controlados por el Estado ruso, las empresas energéticas y de defensa, de acuerdo a las fuentes.

Igualmente se prohibirán los servicios asociados para actividades de perforación en aguas profundas, exploración en el Ártico y producción de petróleo de esquisto.

Además, la UE endurece la prohibición de suministrar a Rusia tecnologías de uso dual, civil y militar.

Los embajadores comunitarios reforzaron asimismo el embargo de importación y exportación de armas a Rusia para "cerrar lagunas".

Esta decisión de seguir adelante con las sanciones se produce en la misma jornada en la que Polonia ha informado de que este miércoles recibió un 45 % menos de gas desde Rusia, una situación que Bruselas sigue de cerca pues podría acabar afectando al suministro de la Unión Europea (UE).

Las relaciones entre Rusia y Polonia han empeorado de forma considerable en los últimos meses después de que Varsovia haya defendido el endurecimiento de sanciones de la UE contra Moscú, así como la necesidad de que la OTAN aumente su presencia militar en el Este de Europa en respuesta a la crisis de Ucrania.