Con la muerte de siete personas en los asaltos llevados a cabo hoy por unidades de elite de las fuerzas de seguridad francesas contra una imprenta y un supermercado a las afueras de París concluyeron 50 horas que conmovieron al mundo y aterrorizaron a Francia.

Dos individuos, posteriormente identificados como los hermanos Said y Cherif Kouachi, presuntos yihadistas, atacan la sede del semanario satírico francés "Charlie Hebdo", en pleno centro de París, y asesinan a doce personas. Los autores de la matanza emprenden la huida en dirección norte perseguidos por las fuerzas de seguridad, que montan una gran operación de búsqueda.

Los hermanos Kouachi son localizados tras haberse parapetado en una imprenta en la localidad de Dammartin-en-Goele, al noreste de París, a cuyo empleado toman como rehén.

Por su parte, Coulibali se atrinchera en un supermercado judío cercano a la Puerta de Vincennes, en el este de París, donde se hace fuerte con varios rehenes. Se empieza a establecer un vínculo entre ambos sucesos.

Las fuerzas de elite francesas abaten a los tres supuestos yihadistas responsables de los secuestros, en los que pueden haber muerto, además, al menos tres de los rehenes del supermercado de París y otra persona cuya identidad aún no está clara, según informaciones todavía provisionales.