Cientos de miles de personas y líderes internacionales han dado comienzo este domingo a la Marcha Republicana desde la Plaza de la República de París en conmemoración por los 17 fallecidos de los atentados islamistas -entre ellos 12 empleados de la revista satírica 'Charlie Hebdo'- y por la libertad de expresión. Se estima que hay alrededor de un millón de personas.

La marcha ha partido a las 15.00 horas de la Plaza de la República y acabará en la Plaza de la Nación. Las autoridades anunciaron que hay dos recorridos simultáneos. El primero, por el bulevar de Voltaire, que conecta ambas plazas de París. El segundo da un pequeño rodeo y recorrerá la avenida de la República, el bulevar de Ménilmontant y el bulevar de Charonne.

El Gobierno francés reforzó ayer aún más el dispositivo de protección antiterrorista, en una jornada en la que 700.000 personas se echaron a la calle en todo el país en homenaje a las víctimas de los atentados yihadistas de esta semana, como aperitivo de la gran manifestación de hoy.

El objetivo de esta manifestación es homenajear a las 17 víctimas de los atentados yihadistas y reivindicar la libertad de expresión como uno de los valores superiores de la Francia moderna.

Los ataques, según afirmó el primer ministro francés, Manuel Valls, golpearon algunos de los símbolos de Francia, como la libertad de expresión y la tolerancia, y la "mejor respuesta" de la ciudadanía es la unidad nacional y la movilización.

Esas dos premisas marcan la marcha masiva, que encabeza Hollande y que está secundada por numerosos dirigentes extranjeros, como la canciller alemana, Angela Merkel; el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy; el primer ministro británico, David Cameron, y su homólogo italiano, Matteo Renzi.

También están presentes el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat, Artur Mas, así como representantes de la Unión Europea, como el presidente de la Comisión Europea, el luxemburgués Jean-Claude Juncker, el presidente del Consejo Europeo, el polaco Donald Tusk, y la Alta Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, la italiana Federica Mogherini.

Varios líderes del mundo musulmán también se han sumado a la manifestación. El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, el primer ministro tunecino, Mehdi Jomaa, representantes de la Liga Árabe y varios líderes musulmanes de África. Así, están el presidente de Malí, Ibrahim Boubacar Keita; Níger, Mahamadou Issoufou, y otros países africanos como Gabón, Ali Bongo Ondimba.

La llamada "marcha republicana" moviliza a más de 2.000 policías y 1.350 militares para garantizar la seguridad de los asistentes, un despliegue "excepcional" para una protesta de la que no hay precedentes en Francia.

Francotiradores en los tejados, 150 policías de civil para proteger a los jefes de Estado o de Gobierno, 56 equipos motociclistas o 24 unidades de fuerzas móviles dan idea de la dimensión de la cita.

La formación ultraderechista Frente Nacional (FN), que se ha sentido excluida de la marcha parisina, consideró que esa manifestación es "sectaria" y se ha visto "secuestrada por los partidos" y llamó a sus simpatizantes a no participar en esa protesta, pero sí en otras fuera de la capital.

Despliegue adicional

El presidente francés autorizó ayer el despliegue adicional de 320 militares para proteger ciertas instituciones y lugares de culto y mantuvo en su máximo nivel en la región parisina el plan antiterrorista Vigipirate, que incrementa la vigilancia de las principales infraestructuras.

La decisión se tomó en la quinta reunión de crisis celebrada por el Ejecutivo desde el atentado del miércoles contra la revista "Charlie Hebdo", que causó 12 muertos; el asesinato de una policía municipal el jueves en París y la doble toma de rehenes que acabó con la muerte de cuatro personas y de los tres secuestradores. Las fuerzas de seguridad han detenido ya a 13 personas vinculadas con esos hechos y buscan a nuevos cómplices de los autores.

Entre ellos se persigue a Hayat Boumeddiene, de 26 años, compañera sentimental del islamista Amedy Coulibaly, que secuestró a una quincena de personas en un supermercado de París, y amiga de los hermanos Sarif y Chérif Kouachi, que el miércoles perpetraron la masacre en 'Charlie Hebdo'.

Aunque las autoridades han emitido una orden de busca y captura contra la joven, los medios franceses han filtrado las sospechas de que se encontraba en Turquía en el momento de los hechos tras hacer escala en Madrid y que desde ese país habría pasado a Siria.