Miles de personas han comenzado a llenar ya la plaza de la República, punto de partida de la gran manifestación convocada para protestar contra los atentados yihadistas que se han cobrado 17 víctimas mortales en la región de París desde el pasado miércoles.

La marcha saldrá a las 15.00 horas de la Plaza de la República y acabará en la Plaza de la Nación. Las autoridades han anunciado que habrá dos recorridos simultáneos, según ha informado el diario parisino 'Le Parisien'. El primero irá por el bulevar de Voltaire, que conecta ambas plazas de París. El segundo dará un pequeño rodeo y recorrerá la avenida de la República, el bulevar de Ménilmontant y el bulevar de Charonne.

El Gobierno francés reforzó ayer aún más el dispositivo de protección antiterrorista, en una jornada en la que 700.000 personas se echaron a la calle en todo el país en homenaje a las víctimas de los atentados yihadistas de esta semana, como aperitivo de la gran manifestación convocada para hoy en París.

El objetivo de esta manifestación será homenajear a las 17 víctimas de los últimos atentados yihadistas y reivindicar la libertad de expresión como uno de los valores superiores de la Francia moderna.

Despliegue adicional

El presidente francés, François Hollande, autorizó ayer el despliegue adicional de 320 militares para proteger ciertas instituciones y lugares de culto y mantuvo en su máximo nivel en la región parisina el plan antiterrorista Vigipirate, que incrementa la vigilancia de las principales infraestructuras.

La decisión se tomó en la quinta reunión de crisis celebrada por el Ejecutivo desde el atentado del miércoles contra la revista "Charlie Hebdo", que causó 12 muertos; el asesinato de una policía municipal el jueves en París y la doble toma de rehenes ayer, que acabó con la muerte de cuatro personas y de los tres secuestradores. Las fuerzas de seguridad han detenido ya a 13 personas vinculadas con esos hechos y buscan a nuevos cómplices de los autores.

Entre ellas se persigue a Hayat Boumeddiene, de 26 años, compañera sentimental del islamista radical Amedy Coulibaly, que secuestró a una quincena de personas en un supermercado de París, y amiga de los hermanos Sarif y Chérif Kouachi, que el miércoles perpetraron la masacre en "Charlie Hebdo".

Aunque las autoridades han emitido una orden de busca y captura contra la joven, los medios franceses han filtrado las sospechas de que se encontraba en Turquía en el momento de los hechos y de que desde ese país habría pasado a Siria.

Los ataques, según afirmó el primer ministro francés, Manuel Valls, golpearon algunos de los símbolos de Francia, como la libertad de expresión y la tolerancia, y la "mejor respuesta" de la ciudadanía es la unidad nacional y la movilización.

'Marcha republicana'

Esas dos premisas marcan la marcha masiva convocada para hoy en la capital francesa, que encabezará Hollande y estará secundada por numerosos dirigentes extranjeros, como la canciller alemana, Angela Merkel; el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy; el primer ministro británico, David Cameron, y su homólogo italiano, Matteo Renzi.

También estarán presentes el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat, Artur Mas, así como representantes de la Unión Europea, como el presidente de la Comisión Europea, el luxemburgués Jean-Claude Juncker, el presidente del Consejo Europeo, el polaco Donald Tusk, y la Alta Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, la italiana Federica Mogherini.

Varios líderes del mundo musulmán han decidido sumarse a la manifestación. El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, el primer ministro tunecino, Mehdi Jomaa, representantes de la Liga Árabe y varios líderes musulmanes de África viajarán a París para pedir el fin del terrorismo islámico. Así, estarán el presidente de Malí, Ibrahim Boubacar Keita; Níger, Mahamadou Issoufou, y otros países africanos como Gabón, Ali Bongo Ondimba.

La llamada "marcha republicana", en la que se espera a centenares de miles de personas, movilizará a más de 2.000 policías y 1.350 militares para garantizar la seguridad de los asistentes, un despliegue "excepcional" para una protesta de la que no hay precedentes en Francia.

Francotiradores en los tejados, 150 policías de civil para proteger a los jefes de Estado o de Gobierno, 56 equipos motociclistas o 24 unidades de fuerzas móviles dan idea de la dimensión de la cita, precedida hoy por protestas en todo el país.

La formación ultraderechista Frente Nacional (FN), que se ha sentido excluida de la marcha parisina, consideró que esa manifestación es "sectaria" y se ha visto "secuestrada por los partidos" y llamó a sus simpatizantes a no participar en esa protesta, pero sí en otras fuera de la capital.

"El rechazo a la barbarie nos concierne a todos en Francia", afirmó su presidenta, Marine Le Pen, que tomará parte mañana en la organizada en Beaucaire, localidad del sur del país gobernada por su partido, ganador en Francia de las recientes elecciones europeas.