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"Hay racismo en Nueva Zelanda, pero no esperaba algo así"

El español Miguel Aladro, que lleva dos años en el país, considera que es un acto aislado, "se toman muy en serio la seguridad"

Un policía monta guardia en las proximidades del tiroteo. efe

"Sabía que en la ciudad siempre había habido algo de racismo, pero suele ser un sitio muy tranquilo", aseguró ayer el español Miguel Aladro, que se trasladó a Nueva Zelanda hace dos años, donde hasta hace poco se encontraba viviendo con su novia, la neozelandesa Christina Creer, precisamente en la ciudad de Christchurch. Aladro se encuentra estos días en España, pero las noticias le han tocado muy de cerca y han supuesto un golpe. "No me esperaba algo así", afirma el joven de 28 años, quien cuenta, eso sí, que las muestras de racismo son habituales entre la población de mayor edad. "Vi tratos no adecuados o expresiones sin razón en cafeterías y así, pero sobre todo en la gente mayor. La gente joven parece que tenía otra actitud hacia los extranjeros", cuenta el asturiano.

Eso sí, a pesar de la conmoción inicial, Aladro considera que este ha sido un hecho aislado y afirma que ni él ni su novia sienten miedo, ya que no creen que la situación se pueda repetir en un país que el joven califica como "muy seguro". "Se toman muy en serio la seguridad. Allí, como en Estados Unidos, no está prohibida la tenencia de armas, pero igual ahora se lo piensan después de esto", reflexiona Aladro.

Las redes

Se da la circunstancia, además, de que este atentado ha llamado especialmente la atención en Asturias a raíz de las imágenes en las que se puede ver que en los cargadores de las armas utilizadas por el hombre que ha perpetrado los ataques, Brenton Tarrant, están escritos los nombres de varios reyes y líderes que lucharon contra los musulmanes. Entre ellos, aparece el de Pelayu, por lo que ha sido inevitable que en las redes se comenzara a especular sobre el hecho de que se refiriera a Pelayo, el primer rey asturiano conocido por derrotar a los musulmanes en la batalla de Covadonga del año 722.Para Aladro, "aunque sabemos que es un símbolo del cristianismo y alguien que luchó contra los musulmanes, es una pena que se siga usando a día de hoy como símbolo para el racismo", lamentó.

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