La Comisión Europea (CE) se ha comprometido hoy a reforzar la seguridad de los alimentos tras la crisis desatada con la detección en piensos contaminados con dioxinas en Alemania, que han afectado a huevos vendidos en Holanda y habrían llegado también al Reino Unido en alimentos procesados.

"En las próximas semanas, exploraré con los socios de la UE y los productores, maneras de asegurar que las dioxinas no entren en la cadena alimentaria", ha señalado en un comunicado el comisario europeo de Sanidad y Consumo, John Dalli.

Dalli se ha puesto en contacto en las últimas horas con las autoridades sanitarias de los países europeos afectados y sigue de cerca los acontecimientos, que no han causado intoxicaciones hasta la fecha.

"Gestionar este incidente es de suma importancia para la CE y debe solucionarse con urgencia y efectividad", ha añadido Dalli.

La CE confirma así el anuncio hecho el miércoles por Berlín, según el cual al menos 136.00 huevos contaminados con dioxina fueron entregados el 3 y el 5 de diciembre por una firma del estado de Sajonia-Anhalt (Alemania) a una empresa en la ciudad holandesa de Barneveld.

El portavoz señaló que la presencia de toxinas detectada en Holanda superaba en tres o cuatro veces el nivel permitido, y en la misma línea que el Gobierno alemán, subrayó que la cantidad hallada en los huevos no es peligrosa para los humanos a menos que estos productos se consuman "en enormes cantidades".

Bruselas ha confirmado hoy misma que las dioxinas también podían haber llegado a partir de productos procesados (en los que se emplearon los huevos con dioxinas) al Reino Unido.

El Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania emitió el miércoles un comunicado en el que aseguraba que la contaminación con dioxinas en la comida para animales "no representa un riesgo para el consumo humano".