Dos F-18 españoles, junto con un avión de reabastecimiento en vuelo, han culminado sin novedad su primera misión de patrulla en Libia, un día antes de que el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, solicite al Congreso su autorización para la participación española en la operación internacional.

Los tres aviones -dos F-18 y un Boeing 707 del Ejército del Aire- han salido esta mañana de la base aérea italiana de Decimomannu para contribuir al mantenimiento de la zona de exclusión aérea establecida por Naciones Unidas en el espacio aéreo libio.

La ministra de Defensa, Carme Chacón, ha confirmado que los tres aviones han realizado sus misiones de patrulla aérea "sin novedad" y ha avanzado que el submarino S-74 "Tramontana", con base en Cartagena, y la fragata "Méndez Núñez" han salido "camino a la zona de operaciones".

El submarino, que ha zarpado con una dotación de unos 60 militares de la Armada a bordo, y la fragata de combate tienen previsto sumarse al dispositivo de la OTAN en la zona de operaciones para el embargo a Libia, dispuesto en la resolución de Naciones Unidas.

Chacón presidirá a última hora de hoy una reunión en el Estado Mayor de la Defensa para analizar y hacer un seguimiento de la actividad de los medios desplegados en Libia.

En el plano político, el Gobierno espera recibir mañana el respaldo casi unánime del Congreso, cuando el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, comparezca para solicitar la autorización para la participación española en Libia.

Zapatero dispondrá de tiempo ilimitado para recabar el apoyo de la Cámara y los portavoces tendrán diez minutos cada uno para fijar posición.

De momento, el presidente del PP, Mariano Rajoy, ha anunciado que su partido votará a favor para que se garantice la vida y la seguridad de los ciudadanos y para evitar una "masacre".

Rajoy, quien ha eludido responder a las preguntas sobre la comparación que puede hacerse entre este operativo y el de Irak, ha recordado que su partido ha apoyado todas las propuestas que ha hecho el Gobierno del PSOE de envío de tropas fuera de España.

Según el portavoz del PSOE en el Congreso, José Antonio Alonso, se espera que mañana la "práctica unanimidad" de la Cámara Baja apoye la participación de España .

Alonso ha subrayado que el Gobierno "sólo actúa bajo el paraguas de la ONU" en misiones internacionales, que es "lo que da la legalidad y la legitimidad necesarias" para participar.

El secretario de Organización del PSOE, Marcelino Iglesias, ha dicho que el Gobierno pedirá la autorización por un periodo "no más allá de semanas".

La secretaria de Política Internacional, Elena Valenciano, ha considerado que los intentos del PP de comparar la participación española en las acciones militares contra Gadafi con la invasión de Irak responden a que este partido "está empeñado en blanquear Irak de la mano de Libia".

IU votará en contra de la participación española, ya que según su portavoz parlamentario, Gaspar Llamazares, el ataque constituye "una barbaridad" que "no tiene nada que ver con los derechos humanos" y que guarda "demasiadas similitudes" y pocas diferencias con la guerra de Irak.

Llamazares ha subrayado que con su apoyo a esta acción militar el Gobierno socialista "no solamente se carga el 'no a la guerra'", sino algo "muy importante" que se logró tras las movilizaciones contra la guerra de Irak, esto es, la necesaria toma de decisión del Congreso para emprender una acción militar en el exterior.

El coordinador general de IU, Cayo Lara, ha dicho que Zapatero ha culminado ya su "metamorfosis" con su apoyo a la "guerra" de Libia, con el que pretende "compensar" además su "mala conciencia" por retirar las tropas de Irak.

La diputada de ICV en el Congreso, Nuria Buenaventura, ha subrayado que la intervención en Libia es "muy distinta" a la de Irak.

Desde Barcelona, la portavoz de esta formación, Laia Ortiz, ha advertido que su voto afirmativo al Gobierno "se acota a la intervención aprobada por las Naciones Unidas".

El secretario general de Unió, Josep Maria Pelegrí, ha expresado el respaldo de su partido a la intervención en Libia, si bien ha pedido minimizar al máximo los "daños colaterales" y evitar "convertir Libia en otro Irak".

El PNV no votará en contra de la intervención militar española en la guerra de Libia, pero la decisión final la tomará la ejecutiva del partido.