La Fiscalía de Milán pidió hoy el enjuiciamiento del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, por un supuesto delito de fraude fiscal y apropiación indebida en el caso Mediatrade.

La petición de los fiscales fue presentada en la sesión de la audiencia preliminar celebrada hoy en Milán y a la que Berlusconi no asistió por encontrarse en Túnez.

Asimismo, la Fiscalía pidió la apertura de un juicio contra las otras once personas imputadas en el proceso y entre las que figuran el hijo del primer ministro, Pier Silvio Berlusconi, vicepresidente del grupo televisivo Mediaset, y el presidente del mismo, Fedele Confalonieri, ambos por el supuesto delito de fraude fiscal.

La petición se enmarca en la investigación sobre la supuesta compra por parte de Mediatrade, filial del grupo Mediaset, propiedad de la familia Berlusconi, de los derechos de películas a un mayorista estadounidense a través del intermediario Frank Agrama y su empresa Wiltshire, para aumentar después los precios y permitir con su recompra evadir dinero al fisco.

La diferencia entre el precio original de los derechos de las películas y lo que supuestamente pudieron pagar las empresas de Berlusconi podría encontrarse en algunos paraísos fiscales.

El fiscal Fabio De Pasquale sostuvo hoy en su petición de envío a juicio de Berlusconi, recogida por los medios italianos, que el mandatario fue "socio oculto" de Agrama, incluso cuando ocupaba el cargo de primer ministro, y contribuyó a "inflar" los precios de los derechos televisivos y cinematográficos.

Asimismo, subrayó que se utilizó el dinero de la empresa concesionaria de publicidad del Grupo Mediaset en Italia, Publitalia, para comprar derechos televisión a precios "inflados".

La próxima vista se ha fijado para el 2 de mayo, mientras se espera que la jueza de la audiencia preliminar pueda decidir sobre el envío a juicio del mandatario el 30 de mayo.

La audiencia preliminar por el caso Mediatrade, que es una ramificación del proceso Mediaset, en el que Berlusconi está imputado por fraude fiscal, se reanudó el pasado lunes tras varios meses suspendido gracias a la ley del legítimo impedimento a la que se había acogido el mandatario para no acudir a las vistas.

Berlusconi acudió entonces a la vista, en la que supuso su primera comparecencia ante la Justicia en ocho años.

La reanudación del proceso fue posible después de que el "escudo judicial" del que se había valido Berlusconi quedara parcialmente invalidado por el Tribunal Constitucional en enero de este año.

En un principio, estaba previsto que el político conservador acudiera también hoy ante el juez, pero finalmente viajó a Túnez para abordar con las autoridades tunecinas la emergencia que vive Italia por la ola migratoria procedente de ese país magrebí.

Pese a la existencia de este compromiso, los abogados de Berlusconi no alegaron el legítimo impedimento en esta vista y ésta se desarrolló en ausencia del primer ministro.