El expresidente de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, quien se entregó el lunes a las fuerzas del mandatario electo del país, Alassane Ouattara, fue trasladado a una residencia presidencial al norte del país africano, informó la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU.

"Se nos ha informado de que Gbagbo ha sido trasladado en la última hora a una residencia presidencial al norte del país y de que se cuida adecuadamente de su integridad física", indicó a la prensa el presidente de turno del máximo órgano internacional de seguridad, el embajador colombiano Néstor Osorio.

Osorio confirmó así que ya se había producido la salida de Gbagbo del Hotel Golf de Abiyán, donde permanecía desde que fue arrestado el lunes por las Fuerzas Republicanas (FRCI).

El expresidente, que dirigió el país desde 2000, se enfrenta ahora en el norte del país al arresto domiciliario decretado por el presidente Ouattara hasta que se inicie una investigación judicial para enjuiciarlo por los delitos cometidos.

El Consejo de Seguridad de la ONU ha analizado la situación de Costa de Marfil con la prioridad de "acelerar la reconciliación y la estabilización del país" en una sesión a puerta cerrada tras la que Osorio emitió un comunicado en el que sus quince miembros aplauden que Ouattara esté ya en posición de asumir todas sus responsabilidades como jefe de Estado.

"Los miembros del Consejo de Seguridad exhortan al presidente Ouattara a que forme un Gobierno inclusivo", señaló el embajador colombiano, quien pidió a "todos los marfileños que eviten las represalias, la venganza y las provocaciones, ejerzan la contención para promover la reconciliación nacional y restaurar una paz duradera a través del diálogo".

Los quince países miembros del Consejo aplaudieron también "el compromiso de Ouattara de investigar los ataques contra los derechos humanos denunciados" e insistieron en que "los responsables de esos ataques, independientemente de su afinidad política, deben ser enjuiciados por ellos".

"Los miembros del Consejo de Seguridad elogian la llamada del presidente Ouattara para conseguir la paz y la reconciliación, y su decisión de crear una comisión a tal efecto", añadió Osorio, quien trasladó la petición del órgano que preside al nuevo presidente de que vele por "la seguridad de Gbagbo y su círculo cercano".

Al mismo tiempo, el Consejo expresó su preocupación por los episodios de violencia que sigue viviendo Abiyán, la capital económica del país, y pidió "a todos los combatientes ilegales que entreguen las armas inmediatamente a las autoridades".

"También pedimos a la misión de la ONU en Costa de Marfil (Onuci) que ayude al Gobierno en su labor urgente por lograr el desarme (de esas personas), restaurar la seguridad el orden público y el imperio de la ley en todo el país, y facilitar la provisión de ayuda humanitaria", añadió Osorio.

Además, según destacó el diplomático, el Consejo de Seguridad muestra su apoyo a las nuevas autoridades en sus esfuerzos "por reconstruir las instituciones y completar los aspectos inconclusos del proceso de paz en el país".

"Los miembros del Consejo de Seguridad piden a la Onuci y a las fuerzas francesas que la apoyan que sigan cumpliendo con el mandato de proteger a la población civil siguiendo las resoluciones del Consejo de Seguridad", añadió.

El comunicado emitido por Osorio también pide a "la comunidad internacional que ofrezca ayuda humanitaria urgente a la población de Costa de Marfil y sus países vecinos, especialmente Liberia".