El presidente yemení, Alí Abdalá Saleh, asegura que aún resiste y que la mayoría del pueblo lo apoya, pese a las crecientes renuncias de responsables de su régimen para unirse a los manifestantes antigubernamentales.

"Resistimos igual que las montañas Aiban y Naqim, así como la mayoría del pueblo yemení, que permanece en seguridad y con estabilidad y legitimidad constitucional", dijo Saleh durante una reunión con dirigentes de la tribu Zarua en Saná.

Saleh aseguró que "los que llaman al caos, la violencia, el odio y los actos de sabotaje son una minoría del pueblo yemení", y acusó a los manifestantes de intentar "conseguir estar en contra de la legitimidad constitucional".

Por su parte, el Consejo Nacional de Defensa yemení, presidido por el propio Saleh, expresó su adhesión al presidente y adelantó que se enfrentará a cualquier intento de oposición a la legitimidad constitucional y al proceso democrático.

Según el comunicado, emitido por la televisión estatal "las Fuerzas Armadas van a cumplir con sus deberes y no van a ahorrar esfuerzos para garantizar la seguridad de los ciudadanos y del país".

El Consejo agregó que "mantiene consultas continuas para tratar los avances de la situación nacional".

Esta mañana, un alto mando militar, el general de división Mohamed Ali Mohsen, considerado el "número dos" del Ejército, reveló en un vídeo difundido por el canal catarí Al Yazira su apoyo "a la revolución del pueblo y sus peticiones".

El anuncio de Mohsen, hermanastro del presidente, se produce al día siguiente de que Saleh destituyera al Gobierno tras la renuncia de varios ministros en protesta por la violenta represión de las revueltas populares contra el régimen, que estallaron el pasado 27 de enero.

En los últimos días, han dimitido los ministros de Turismo, de Asuntos Religiosos y de Derechos Humanos, así como otros diecisiete diputados y responsables gubernamentales.