El magistrado de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz tomará declaración mañana a Brahim Ghali, jefe del Frente Polisario y presidente de la Republica Árabe Saharaui Democrática (RASD) y también a Sid Ahmed El Batal, alto funcionario del Polisario destacado en Tinduf para que respondan sobre las denuncias y acusaciones de torturas y abusos realizada por el bloguero y activista saharaui El Fadel Breika en 2020 ante el Consejo de Derechos Humanos.

El denunciante declaró al diario digital marroquí Le Desk los sufrimientos acarreados por las palizas recibidas en una prisión del Polisario en Tinduf. Así, Breika, que pide también que se reclame la responsabilidad de Argelia como país anfitrión por su conformidad por el maltrato, indicó a Le Desk que «mi cuerpo todavía tiene las huellas de las heridas y las marcas de las torturas que sufrí durante los últimos cinco meses del año 2019 en las cárceles secretas gestionadas por el Polisario, con la bendición de las autoridades de Argelia». Indicó, además, que todos los disidentes son perseguidos y torturados por el Polisario.

La de Ghali y el alto funcionario en Tinduf no serán las únicas comparecencias a la que tendrán que acudir representantes del Frente Polisario ante Pedraz, ya que Mustapha Sayed, asesor especial de Brahim Ghali, será escuchado el 7 de mayo por las mismas denuncias.

La decisión del magistrado de la Audiencia Nacional llega en plena polémica por la presencia de Ghali en España desde finales de abril para ser atendido por covid en un hospital de Logroño, donde ingresó después de llegar con un pasaporte argelino. La postura del Gobierno central sobre el trato al presidente saharaui, alegando que se trata de cumplir la política de atención humanitaria de nuestro país ha molestado a Marruecos.

De hecho, el ministro de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, espetó al Ejecutivo presidido por Pedro Sánchez si está dispuesto a «sacrificar» las relaciones con Rabat por Ghali. También asociaciones de víctimas han mostrado su malestar y anuncian acciones.