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Guerra en el país centroasiático

El éxodo afgano amenaza con crear una nueva crisis migratoria en Europa

Cientos de civiles entran cada día a Turquía a través de su frontera más oriental con la intención en muchos casos de dar el salto a los países de la Unión Europea, como ocurrió en la crisis de 2015

Una familia afgana pasa fente a las fuerzas de seguridad en una de las entradas de Herat.

Primer vídeo. Dos jóvenes sacan el teléfono móvil dentro del camión y empiezan a grabarse. Es un vehículo grande de mercancías. Donde tendrían que ir plátanos, neveras, lavadoras o coles van varias decenas de hombres apiñados. Están en Irán.

Segundo vídeo: El autor de la primera grabación toma ahora imágenes de lo que tiene delante. Es la primera luz del día y las sombras de la veintena de personas que le acompañan oscurecen el suelo. Andan por un camino de tierra. Están entrando a Turquía.

Tercer vídeo: El joven vuelve a mostrarse a sí mismo. Esta vez está solo con cuatro amigos. Juntos negocian con un taxista el precio para salir de la ciudad de Van, en la frontera. Adónde van es una incógnita, pero sí se sabe de donde vienen.

Esta es la historia de un joven afgano que grabó su trayecto hacia Turquía hace pocas semanas y lo colgó en las redes sociales. Como él, hay varios miles más que hacen exactamente el mismo recorrido. Desde Afganistán hasta Irán y luego Turquía, donde durante las últimas semanas cientos de personas —en su inmensa mayoría afganos— están entrando al país anatolio a diario. Muchos quieren quedarse en Turquía; otros avanzar hacia Europa.

“Está pasando todo tan rápido que es imposible saber qué es lo que ocurre en la frontera exactamente y cuánta gente pasa. Sí que sabemos que están llegando muchísimas personas y que la gran mayoría quiere continuar hacia Grecia, así que los que vivimos en Turquía les perdemos un poco la pista”, explica Edris, un afgano que llegó hace varios años a Estambul y decidió quedarse.

Escapar de los talibanes

Si antes la mayoría de refugiados y migrantes que intentaban llegar a Turquía y después Europa eran sirios e iraquís, ahora los más numerosos son, de largo, los afganos, que han visto como el conflicto en su país se ha recrudecido desde que Estados Unidos empezó el repliegue de tropas del país centroasiático. La retirada ha creado un vacío que los talibanes, yihadistas que controlaron el país en la década de los noventa, están llenando.

El avance de los talibanes es rápido, lo que está provocando un éxodo masivo de afganos desde las zonas rurales a las ciudades del país, aún bajo control del Gobierno. Más de 300.000 personas han emprendido este camino, según la ONU.

Pero de ellos, muchos no se quedan tranquilos: creen que el Gobierno caerá; que los talibanes tomarán el control. “El perfil de gente que salía antes de Afganistán y los que salen ahora ha cambiado mucho. Antes mayormente los que escapaban eran los miembros de la minoría chií, que eran atacados por los talibanes y por el Estado Islámico. Ahora la gente que llega a Turquía son médicos, funcionarios, profesores… gente que vivía en las ciudades a las que los talibanes se acercan y que temen las represalias cuando las conquisten”, asegura Edris.

No solo ellos reciben represalias. Bajo los talibanes, fumar, tener barba y tatuajes está prohibido, como también lo está que un hombre y una mujer se encuentren, en público o en privado, si no son marido y mujer o padre e hija. A las chicas jóvenes, a parte de imponerles el burka, los talibanes les obligan a casarse con los soldados insurgentes. Negarse no es una opción.

Un muro bien bonito

Turquía está en medio de este flujo, como ya ocurrió en 2015 con la crisis de refugiados de Siria, y está tomando medidas similares. En 2016, el Gobierno del presidente Recep Tayyip Erdogan construyó un muro por toda la frontera con Siria, para evitar que nadie entrase. Lo mismo se ha empezado a hacer ahora con la frontera con Irán. “Creemos que habremos terminado la construcción de 64 kilómetros de muro para finales de este año. En los siguientes años lo terminaremos y tendrá 295 kilómetros de largo”, explicó Mehmet Emin Bilmez, gobernador de la provincia de Van, en la frontera con Irán.

Pero mientras Turquía construye, los talibanes siguen avanzando. Las cientos de personas que huyen cada día de Afganistán podrían transformarse en miles las próximas semanas. Esta es la opinión de Edris: “Esto va a ir a peor, estoy seguro. Cada día escapa más gente y muchos acabarán llegando. No sé… lo que está pasando allí [en Afganistán] es horrible y al mundo parece no importarle nada. Al contrario: dejan que los talibanes hagan lo que quieran”.

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