Los miembros que componen el Cabildo de Gran Canaria se han concentrado este viernes en repulsa de la guerra de Rusia contra Ucrania y han solicitado el "alto el fuego inmediato", tras aprobar, por unanimidad, una declaración institucional de rechazo al ataque perpetrado.

El presidente insular, Antonio Morales, ha señalado que los consejeros del Cabildo han decidido hacer un receso en el pleno ordinario para "convocar a los hombres y mujeres de este Cabildo" y compartir con la sociedad la declaración institucional unánime de la corporación, que también hace una llamada "al respeto de la legalidad internacional".

Las islas "están afectadas directamente por esta guerra", un motivo más para "exigir que Rusia decida un alto el fuego inmediato y que todas las potencias implicadas garanticen la recuperación de la paz".

Morales ha pedido en nombre de los miembros de todos los grupos políticos que "cese la invasión a Ucrania y la escalada de violencia" que traerá "consecuencias económicas en el planeta, en Europa y también en esta tierra" y que llevará a "situaciones indeseadas de incremento de violencia en el marco del orden internacional".

A juicio del presidente grancanario, este conflicto "pone en riesgo los logros alcanzados en libertades, democracia, en derechos sociales y el estado de bienestar" que "tanto costó afianzar tras la Segunda Guerra Mundial".

Morales ha hecho un llamamiento a que "impere la sensatez, el diálogo diplomático, el acuerdo y el consenso y no la violencia".

En la declaración institucional, el Cabildo de Gran Canaria "condena la guerra iniciada por Rusia invadiendo un país libre e independiente como Ucrania" y exige que "se recupere el diálogo y el respeto a la legalidad internacional y a las resoluciones de los organismos internacionales".

Esta guerra "altera los principios democráticos de respeto a la libertad y autogobierno de los pueblos", por lo que manifiesta su "rechazo absoluto" que es "el sentir unánime del Cabildo de Gran Canaria".

La Corporación insular se solidariza con "el sufrimiento y la pérdida de vidas humanas" y "lamenta las consecuencias de la guerra en las infraestructuras vitales del país invadido", además de expresar su "apoyo a toda la población ucraniana residente en la isla".

Así mismo, denuncia "las consecuencias en la actividad económica y social del mundo entero" que afectan "a la recuperación después de la pandemia".

Los miembros del Cabildo presentes en sesión plenaria han mantenido un minuto de silencio por las víctimas de esta guerra.