La periodista Marina Ovsynnikova, que protestó este lunes en el Canal 1 contra la guerra en Ucrania en plena emisión, ha reaparecido, y además ha quedado en libertad tras declarar ante el juez. Fue su propio abogado quien compartió una foto con ella para confirmar que se encontraba en un tribunal de Moscú después de estar en las últimas horas en paradero desconocido. Su propio abogado, Anton Gashinsky, publicó la foto. Eso sí, le han impuesto una multa de 30.000 rublos (255 euros).

Mientras, el presidente francés, Emmanuel Macron, le ha ofrecido ya asilo. El mandatario galo, que ha visitado un centro de acogida de refugiados ucranianos en La Pommeraye, ha explicado ante los medios que tiene previsto tratar este tema en próximos contactos con el presidente ruso, Vladimir Putin.

Macron precisamente ha defendido sus constantes conversaciones con Putin. "Sigo creyendo que ayudan", ha dicho, confiando en que estos contactos permitan, junto a las medidas de "presión", avanzar hacia "una salida negociada" de la guerra.

Sin embargo, no se plantea por ahora ir a Moscú o a Kiev, después de que los primeros ministros de Polonia, República Checa y Eslovenia hayan emprendido este martes rumbo a la capital ucraniano. "Lo haré cuando considere que puede haber un resultado útil y tangible", ha apuntado.

En cuanto a otras medidas, Macron ha asegurado que Francia tiene capacidad para acoger a 100.000 de los refugiados que han abandonado Ucrania desde que Putin lanzó la invasión el pasado 24 de febrero. En total, más de tres millones de personas han huido de Ucrania, según dato de la ONU.

El inquilino del Elíseo sí ha dejado claro de nuevo que no se contempla la aplicación de una zona de exclusión aérea en Ucrania, a pesar de que pueda considerar "legítima" esta reivindicación, planteada en reiteradas ocasiones por el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski. La doctrina europea y de la OTAN, ha añadido, sigue siendo la de "no entrar en guerra con Rusia".