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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Norte de Europa

Suecia ultima su petición de entrada en la OTAN: tres claves

El país nórdico termina con una neutralidad que duraba cerca de dos siglos por la amenaza de Rusia

Suecia ultima su petición de entrada en la OTAN: tres claves.

Suecia solicitará formalmente la entrada en la OTAN. El domingo fue la formación gobernante -el Partido Socialdemócrata Sueco- quien aprobó la solicitud para unirse a la Alianza Atlántica y este lunes el país nórdico ha comunicado que dará el paso de forma oficial. El movimiento ha llegado un día después de que Finlandia confirmara oficialmente su intención de solicitar el ingreso en la Organización del Tratado del Atlántico Norte. De esta forma, se prevé que los dos países nórdicos presenten próximamente una candidatura conjunta para adherirse a la OTAN, ante la amenaza que supone para ellos la invasión rusa de Ucrania.

Estas son algunas claves que explican la idiosincrasia sueca:

Relación entre Suecia y Rusia

La historia entre Suecia y Rusia está plagada de conflictos bélicos, en muchos de ellos con Finlandia de por medio. La mayoría de guerras entre ambos se produjo entre el siglo XVIII y el siglo XIX y acabaron con la política de la neutralidad en el país nórdico. En concreto, Suecia, en su política expansionista en medio de la Gran Guerra del Norte y tras su éxito militar en Noruega, Polonia y Dinamarca, inició la invasión de Rusia en 1708. Sin embargo, las tropas del rey Carlos XII de Suecia fueron derrotadas en 1709 en la batalla de Poltava por el Ejército ruso, comandado por el zar Pedro I -conocido como Pedro el Grande-.

Posteriormente, en 1713, el Imperio ruso comenzó la invasión de Finlandia, que en ese momento era parte de Suecia, y la intervención militar tuvo éxito, lo que llevó a que Finlandia pasara a ser parte de Rusia, quien también consiguió otros territorios que antes eran suecos, como Estonia, Livonia, Ingria y Carelia. De esta forma, Rusia remplazó a Suecia como potencia hegemónica en el norte de Europa. La Gran Guerra del Norte terminó en 1721, tras la firma del Tratado de Nystad.

Asimismo, Rusia y Suecia libraron otras dos guerras en el siglo XVIII con Finlandia como protagonista. La primera de ellas, en 1741, fue iniciada por el Partido de los Sombreros -que gobernaba en ese momento en Suecia- y terminó dos años después con la victoria de Rusia, que obtuvo varios territorios suecos. Por su parte, en la contienda bélica de 1788, el rey Gustavo III de Suecia buscaba conquistar rápidamente San Petersburgo, algo que no consiguió. La paz fue firmada en 1790.

Por último, la conocida como Guerra de Finlandia, en 1808, terminó de nuevo con victoria del imperio ruso, tras una contienda en la que Finlandia pasó a manos rusas y comenzó a llamarse Gran Ducado de Finlandia.

Neutralidad sueca

La política de la neutralidad de Suecia se remonta al siglo XIX, cuando en 1834 fue proclamada oficialmente. A partir de ese momento, el país sueco no ha elegido bando en ningún conflicto armado, ni tan siquiera en la Primera ni la Segunda Guerra Mundial. No obstante, en la Segunda Guerra Mundial, tras la invasión soviética de Finlandia, a punto estuvo de involucrarse en el conflicto, aunque finalmente no hubo tropas suecas involucradas.

Asimismo, durante la Guerra Fría, Suecia mantuvo la neutralidad, aunque sus posiciones estaban más cercanas al lado occidental y cooperó con Estados Unidos y entabló lazos con la OTAN, aunque no se unió a la Alianza. Desde 1995, Suecia se integró en la Unión Europea, aunque decidió no unirse a la EMU, la unión económica y monetaria europea, que implica que los estados miembros tienen el euro como moneda única.

En la OTAN, Suecia mantiene un estatus de aliado, pero no es miembro. Esta postura fue revalidada por el Partido Socialdemócrata Sueco -que actualmente gobierna en el país- en noviembre de 2021, cuando de nuevo rechazaron entrar en la Alianza.

Sin embargo, la invasión rusa de Ucrania ha cambiado por completo esta postura y la primera ministra, Magdalena Andersson, considera que Suecia estaría en una posición "muy expuesta" si fuese el único país báltico no integrado en la Alianza Atlántica. Con este movimiento, Suecia pondrá fin a cerca de dos siglos de neutralidad.

Quién gobierna en Suecia

Suecia es una monarquía constitucional, basada en la democracia parlamentaria. El jefe de Estado es el Rey Carlos XVI Gustavo, en el trono desde 1973 y cuya función es protocolaria y moderadora.

Por su parte, la jefa de Gobierno es la primera ministra Margarita Andersson, nombrada en noviembre de 2021 tras la renuncia de su predecesor, Stefan Löfven, después de no superar una moción de censura. Andersson es la líder del Partido Socialdemócrata Sueco, el mayoritario en el Riksdag -Parlamento unicameral- con 101 representantes, aunque se hizo con el cargo de primera ministra de forma inverosímil, al ser investida dos veces en una semana.

En concreto, fue nombrada primera ministra el 24 de noviembre de 2021 con 117 votos a favor -con el apoyo de su partido, el Partido Verde y un independiente- y 57 abstenciones -del Partido de Centro y el Partido de la Izquierda-. Sin embargo, a continuación se votó el proyecto de ley de los Presupuestos, donde la propuesta gubernamental fue desestimada y salieron adelante las cuentas de la oposición conservadora.

Esta situación provocó que el Partido Verde saliera del Gobierno y Andersson presentó su renuncia solo siete horas después de ser investida. Sin embargo, manifestó su intención de volver a construir la Administración sueca, aunque solo de su partido y en minoría. El 29 de noviembre, Andersson volvió a ser investida primera ministra , con los 101 votos favorables del Partido Socialdemócrata y 75 abstenciones, frente a 173 votos en contra. El 30 de noviembre se hizo efectivo el cambio de Gobierno.

De esta forma, el Gabinete está formado únicamente por representantes del Partido Socialdemócrata, que gobierna en minoría y cuenta con el apoyo abstencionista del Partido de Centro, el partido de la Izquierda y el Partido Verde, este último dispuesto a dar un respaldo más activo.

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