Los niños, a partir del año y medio, más o menos, empiezan a digerir alimentos presentados en diferentes texturas. Una de las inquietudes de muchas madres es saber con exactitud si su hijo va correctamente alimentado para tal o cual actividad.

A veces, se "ceba" a los niños creyendo que cuanto más mejor, pero conociendo los alimentos, podemos ofrecerles comidas ricas y completas en los nutrientes que van a necesitar. Podemos estar seguros de haberle dado de comer, no mucha cantidad, sino lo realmente adecuado.

Primer plato: Alcachofas salteadas

Las alcachofas se limpian y se cuecen en agua hirviendo con sal hasta que estén tiernas. Una vez tiernas, se pasan a una cazuela. En una sartén con un poco de aceite se rehoga el jamón, cortado en trocitos pequeños, y antes de que doren se vierten sobre las alcachofas junto con el aceite.

A continuación, se añaden los guisantes „bien escurridos„ a la cazuela de las alcachofas, se sazonan con sal y se deja al fuego durante cinco minutos.

Ingredientes para 4 niños:

12 alcachofas, 100 g de jamón, 1/4 kg de guisantes, aceite, sal.

Comentario nutricional:

Las alcachofas suelen ser unas verduras desterradas por sistema de la dieta del niño, pero es un alimento con muchas posibilidades, a que sus múltiples presentaciones la hacen muy versátil.

Una vez probada en esta forma (con jamón) y comprobada su aceptación, podemos probar otra manera interesante como, por ejemplo, en forma de croquetas, envolviendo los corazones de alcachofa bien limpios y sin fibras en una bechamel densa y rebozadas de forma crujiente.

La alcachofa es un tipo de verdura que tiene la cualidad, al igual que las setas, el cardo o el calabacín, de asemejarse en sabor, una vez bien cocinados y presentados, a una carne tierna; por esto, en guisos de ternera, pollo, o cerdo es muy posible que sean bien recibidos por el pequeño de la casa.

Segundo plato: Crepes de espinacas

Las espinacas se lavan muy bien en agua fría y se ponen a cocer en una cacerola con abundante agua salada hirviendo durante 10 minutos.

Ya cocidas, se escurren bien, se pican muy finas y se reservan. Se prepara una bechamel con la mantequilla, la harina y la leche, se sazona con sal y se añaden las espinacas. Se deja cocer lentamente durante cinco minutos, removiendo con una cuchara de madera para evitar que se pegue. Ya cocida, se retira del fuego y se reserva.

En una sartén con una cucharada de aceite se pone una pequeña cantidad de masa de crepes, se extiende muy bien y se dora por ambas partes. Se saca, se pone en un plato y se rellena con unas cucharadas de la bechamel de espinacas. Se cierra y se coloca en una fuente. Se repite la operación hasta terminar la masa.

Se sirven bien calientes.

Ingredientes para 4 niños

Masa para crepes, 700 g de espinacas, 1/4 litro de leche, 2 cucharadas rasas de harina, 30 g de mantequilla, 1 pizca de nuez moscada, aceite, sal.

Postre: Compota de manzana, pera y melocotón

Las frutas se lavan, se pelan y se trocean en cuartos. En una cazuela se pone la fruta troceada con el fuego al máximo. Cuando la fruta comience a hervir, se baja al mínimo.

A continuación, se añade el azúcar, la canela y las ciruelas pasas; se tapa y se deja cocer lentamente. A los 15 minutos se comprueba cómo está la fruta de blanda y se deja cocer durante más tiempo o se retira del fuego „depende del punto que se le quiera dar a la fruta„. La compota se sirve fría.

Comentario nutricional

Este tipo de postre es preferible servirlo frío con pequeñas bolitas de nata montada. Para hacerlo, buscaremos una variedad de fruta lo más dulce posible, para no tener que añadir azúcar extra, que haga que el postre deje de ser adecuado para los niños con sobrepeso.

El Consejo: Conservar la fruta

Si sobra fruta de la compota, la pera hay que guardarla en un lugar fresco; la manzana se conserva en perfecto estado durante días a temperatura ambiente; el melocotón, si no está maduro del todo, se puede conservar un par de días a temperatura ambiente.