Joglars estrena director, Ramón Fonseret, que sustituye a Albert Boadella, al mismo tiempo que reestrena, casi 20 años después, uno de sus mayores éxitos: 'El Nacional'.

Llevada por primera vez a escena el 14 de octubre de 1993 en el Teatro Municipal de Girona (se representó hasta el 14 de noviembre de 1994), el montaje, uno de los más importantes de la mítica compañía catalana, llega al Cuyás este fin de semana (viernes y sábado a las 20.30 horas).

'El Nacional' cuenta cómo Don Josep (Fontseré), viejo acomodador de un antiguo Teatro Nacional y ya en la ruina, pretende resucitar el arte lírico representando 'Rigoletto' con la sola ayuda de un grupo de indigentes. Ello, porque, para Don Josep, el oficio de actor debería ser patrimonio de canallas y bufones y no de esos seres histriónicos y pretendidamente intelectuales en los que se han convertido los actores actuales, haciendo de la profesión un arte decadente y para funcionarios.

El 'Rigoletto de 'El Nacional' no tiene nada que envidiar al auténtico: incluye una veintena de fragmentos musicales, de esa obra de Verdi, pero también de otros libretos: 'Aída' (del propio Verdi), 'Norma' (Bellini), 'El barbero de Sevilla' (Rossini), 'La bohemia' y 'Madame Butterfly' (Puccini).

Para ello, tiene soprano (Begoña Alberdi, una de las mejores voces del bel canto actual) y barítono (Enrique Sánchez-Ramos, formado con profesores como el grancanario Suso Mariategui, ha cantado en algunos de los teatros y auditorios más importantes de nuestro país); violín, viola y violoncello (Jesús Agelet, Minnie Marx y Dolors Tuneu, respectivamente). Pilar Sáenz (María), Xavi Sais (Carlos) y Lluis Olivé (Sanidad, periodista y arquitecto) completan el reparto.

Desde 1961 (hace por tanto más de 50 años) Els Joglars ha representado 35 montajes teatrales, realizado películas y series y programas de televisión. Su teatro compagina dos tendencias que rara vez aparecen juntas: la investigación alejada de los convencionalismos y la popularidad. Precisamente, la combinación de grandes audiencias e innovación teatral constituye la pirueta más singular ejecutada por el grupo catalán.

Para ello, la hoy rebautizada Joglars siempre ha practicado un teatro crítico relacionado con la realidad circundante. Ello supuso para sus miembros penas de prisión y hasta un consejo de guerra por representar 'La torna' en 1977, y no pocas polémicas más recientemente, ya en el período democrático.