El festival Womad Fuerteventura entra este viernes en materia en todos los frentes artísticos que ofrece esta edición. Tras la apertura institucional de anoche con la charla de Chris Smith, director internacional de Womad acerca de la cultura de la sostenibilidad en los festivales, y donde Womad tiene experiencia sobrada, y la sesión del dj y productor grancanario D. Juan León, llega el primer envite majorero de este proyecto que se debe a las músicas del mundo.

Un estreno en Fuerteventura a la vez que reeencuentro con el festival tras un parón de dos años y el recuerdo del último celebrado en el parque de Santa Catalina, en la capital grancanaria en 2011 en una sola jornada. La música en directo entre los dos escenarios enfrentados en la playa es una puerta abierta a múltiples geografías musicales que tendrán su punto álgido después de medianoche con la presencia, la primera en Canarias, de Seun Kuti (Nigeria, 1983), el hijo más joven de cuantos tuvo Fela Anikulapo Kuti (1938-1997).

Si el padre fue el activista musical y político que acuñó el afrobeat, que desplegó la bandera del panafricanismo con un ácido discurso contra el sistema político de la sociedad nigeriana que le tocó vivir y que marcaría sobremanera su vida y obra, Seun es por muchas razones heredero natural del 'Black President', el propio Fela. El pequeño de los Kuti llega a la playa de Gran Tarajal con parte de la mítica formación Egypt 80, la última de las bandas que acompañaron al autor de "Zombie", "Expensive Shit", "Why", "Black Man Dey Suffer", "Roforofo Fight" o "Water no get enemy", entre otras incendiarias piezas de su prolífica producción. Seun es por derecho un "Kakaluta Boy", título de uno de los temas de su tercer álbum de estudio 'A Long Way to The Beginning' (2014), sobre el que presumiblemente se apoyará su concierto en Fuerteventura. Y lo es porque Kalakuta, la casa común de Fela, sus reinas y familia, y posterior estudio de grabación, fue un símbolo de la resistencia del artista, el padre, y que fue saqueada y destruida por las autoridades nigerianas que tenían a Fela como el enemigo público número uno.

A Femi Kuti, el hermano mayor e hijo de Remi Taylor, ya lo conoce el público grancanario por su concurso en el Womad de 2008 en Santa Catalina. Aquel año, al igual que ocurre ahora, el afrobeat se hizo fuerte en el festival con el concierto de Femi y su banda Positive Force, y por la presencia de Tony Allen, baterista que vertebró el sonido primario de Fela, y la presencia de Antibalas Afrobeat, una percha de estilo bien distinta escorada al jazz y otras sonoridades menos tribales y explosivas que las de la familia Kuti. El propio Fela veía en Seun su propio alter ego.Lo cuenta con todo lujo de detalle Sagrario Luna en un libro imprescindible para conocer todas las aristas del precursor del afrobeat: 'Fela Kuti. Espíritu indómito' (Editorial Milenio). Seun, a los 8 años ya hacía coros en Egypt 70, la formación que tuvo dirigir un también joven Femi con 16 años en las idas y venidas de su padre de la cárcel. El primogénito se mantuvo al frente de la marca hasta 1986 hasta que decidió montar su propia banda, The Positive Force, e iniciar en 1989 una sólida carrera en solitario con el disco 'No cause for Alarm?' El hermano mayor asumió el espíritu y el ritmo del padre, eso si, acortando la duración de los temas habituales de 18 minutos aproximados. E incluso ese estado de trance,de ceremonia tribal, en que se sumergía Fela en directo.

Seun ha asumido al afrobeat a su manera, experimentando con el hip hop y prestándose a múltiples colaboraciones de distinto octanaje como Calle 13, Sinead O'Connor o Blitz The Ambassador, entre otros. A la muerte del padre, en 1997, tomó las riendas de Egypt 80. Años antes ya le había dicho a su padre que lejos de ser abogado quería ser músico. Y Fela, siempre según el relato del libro 'Fela Kuti. Espíritu Indómito', quedó fascinado cuando le escuchó cantar "Sorrow Tears and Blood" en un concierto en el Apolo Theather en Nueva York. Desde entonces Seun Kuti se pegó a la banda llegando a abrir las noches interminables en el club Shrine, de Nigeria, siempre a los acordes del mentado tema "Sorrow Tears and Blood". Diez años después, en 2007 empezaría a marcar su propio terreno con trabajos que vendrían al tiempo como 'Many Things' (2008), 'From Africa With Fury' (2011), a la mayor gloria de Fela, y su más reciente 'A Long Way to the Beginning' (2014). Un trabajo éste que le sitúa nuevamente como un agitador de conciencias (la música es el arma) con piezas como "IMF" ("International Mother Fucker"), "African Airways", "Higher Concious", y por supuesto "Kalakuta Boy".

Pero no solo de afrobeat se alimenta el Womad Fuerteventura. El grancanario Arístides Moreno tiene el honor de abrir la ronda de directos en el escenario principal, a las 18.00 horas, para dar paso en esta misma plaza a los majoreros de La Sonrisa del Guirre, a las 19.15 horas; el proyecto de Çigdem Aslan y She'Koyokh, música balcánica, klezmer y rebetiko en un cruce de nacionalidades que pasa por Turquía, Reino Unido, Serbia y Suecia, a las 20.00 horas, primero del segundo escenario; la singular fusión de la formación belga y colombiana La Chiva Gantiva, donde el folclor afrocolombiano se deja querer por funk, rock, e incluso afrobeat, a las 21.00 horas; y el rock y blues por el que transita el cancionero de Julian Maeso, el ex Sunday Drivers, que publicaba este año su segundo álbum One Way Ticket to Saturn, a las 22.00 horas. Un primer bucle que tras la lectura del manifiesto Womad llega el turno de Arizona Baby, una vuelta de tuerca al indie nacional que regresa a la actualidad con nuevo y cuarto disco 'Secret Fire', a las 23.00 horas en el principal; y el combo francés L'Hijaz'car, a las 24.00. Después de medianoche, Seun Kuti, y para cerrar el pulso de Manel Ruiz El Especialista.