No es como un rompecabezas, que empiezas a armarlo, le dedicas algo de tiempo y al final está resuelto, terminado. Si encuentras la solución al cubo, no significa que lo resolviste, sino que estás en el punto de partida. Puedes seguir y hallar algo más, puedes mejorar la solución, puedes acortarla, puedes profundizar más y más y adquirir conocimientos y muchas otras cosas.