𝑳𝒂 𝒑𝒓𝒊𝒎𝒆𝒓𝒂 𝒓𝒆𝒕𝒓𝒐𝒔𝒑𝒆𝒄𝒕𝒊𝒗𝒂 𝒒𝒖𝒆 𝒉𝒂𝒄𝒆 𝒆𝒏 𝒏𝒖𝒆𝒔𝒕𝒓𝒂 𝒄𝒊𝒖𝒅𝒂𝒅 𝒆𝒍 𝒑𝒊𝒏𝒕𝒐𝒓 𝒈𝒓𝒂𝒏𝒄𝒂𝒏𝒂𝒓𝒊𝒐 𝑹𝒐𝒎á𝒏 𝑻𝒂𝒗í𝒐 (1968), 𝒖𝒏𝒐 𝒅𝒆 𝒍𝒐𝒔 𝒑𝒊𝒏𝒕𝒐𝒓𝒆𝒔 𝒎á𝒔 𝒆𝒎𝒆𝒓𝒈𝒆𝒏𝒕𝒆𝒔 𝒅𝒆𝒍 𝒑𝒂𝒏𝒐𝒓𝒂𝒎𝒂 𝒂𝒄𝒕𝒖𝒂𝒍 𝒄𝒂𝒏𝒂𝒓𝒊𝒐, 𝒅𝒊𝒔𝒄í𝒑𝒖𝒍𝒐 𝒅𝒆 𝒍𝒂 𝒄𝒐𝒓𝒓𝒊𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒂𝒄𝒕𝒖𝒂𝒍 𝒍𝒍𝒂𝒎𝒂𝒅𝒂 𝑹𝒆𝒂𝒍𝒊𝒔𝒎𝒐 𝑬𝒔𝒑𝒐𝒏𝒕á𝒏𝒆𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒇𝒖𝒆 𝒄𝒓𝒆𝒂𝒅𝒐 𝒑𝒐𝒓 𝒆𝒍 𝒂𝒖𝒔𝒕𝒓𝒊𝒂𝒄𝒐 𝑽𝒐𝒌𝒂. 𝑬𝒔𝒕𝒂 𝒆𝒙𝒑𝒐𝒔𝒊𝒄𝒊ó𝒏 𝒆𝒔𝒕á 𝒊𝒏𝒄𝒍𝒖𝒊𝒅𝒂 𝒆𝒏 𝒍𝒂 𝒏𝒖𝒆𝒗𝒂 𝒑𝒓𝒐𝒈𝒓𝒂𝒎𝒂𝒄𝒊ó𝒏 𝒄𝒐𝒏𝒇𝒆𝒄𝒄𝒊𝒐𝒏𝒂𝒅𝒂 𝒑𝒐𝒓 𝒍𝒂 𝑪𝒐𝒏𝒄𝒆𝒋𝒂𝒍í𝒂 𝒅𝒆 𝑪𝒖𝒍𝒕𝒖𝒓𝒂 𝒚 𝑮𝒆𝒔𝒕𝒆𝒍. 𝑼𝒏 𝒄𝒐𝒏𝒋𝒖𝒏𝒕𝒐 𝒅𝒆 21 𝒐𝒃𝒓𝒂𝒔 𝒓𝒆𝒄𝒐𝒓𝒓𝒆 𝒍𝒐𝒔 𝒅𝒐𝒔 ú𝒍𝒕𝒊𝒎𝒐𝒔 𝒂ñ𝒐𝒔 𝒅𝒆 𝒔𝒖 𝒄𝒐𝒓𝒕𝒂 𝒑𝒆𝒓𝒐 𝒊𝒏𝒕𝒆𝒏𝒔𝒂 𝒕𝒓𝒂𝒚𝒆𝒄𝒕𝒐𝒓𝒊𝒂 𝒂𝒓𝒕í𝒔𝒕𝒊𝒄𝒂; 𝒅𝒆𝒔𝒅𝒆 𝒍𝒐𝒔 𝒊𝒏𝒊𝒄𝒊𝒐𝒔, 𝒎𝒂𝒓𝒄𝒂𝒅𝒐𝒔 𝒑𝒐𝒓 𝒆𝒍 𝒄𝒐𝒍𝒐𝒓 𝒚 𝒍𝒂 𝒆𝒙𝒑𝒓𝒆𝒔𝒊𝒗𝒊𝒅𝒂𝒅 𝒅𝒆 𝒍𝒐𝒔 𝒓𝒂𝒔𝒈𝒐𝒔 𝒆𝒏 𝒔𝒖𝒔 𝒓𝒆𝒕𝒓𝒂𝒕𝒐𝒔, 𝒅𝒐𝒏𝒅𝒆 𝒅𝒆𝒇𝒊𝒏𝒆 𝒂 𝒆𝒔𝒕𝒂 𝒄𝒐𝒓𝒓𝒊𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒄𝒐𝒎𝒐 "𝒆𝒍 𝒂𝒖𝒎𝒆𝒏𝒕𝒐 𝒅𝒆 𝒖𝒏 𝒊𝒎𝒑𝒖𝒍𝒔𝒐 𝒎𝒐𝒎𝒆𝒏𝒕á𝒏𝒆𝒐, 𝒔𝒊𝒏 𝒓𝒆𝒇𝒍𝒆𝒙𝒊ó𝒏 𝒄𝒐𝒏𝒔𝒄𝒊𝒆𝒏𝒕𝒆".

El tema principal de la obra de Tavío es la persona. Para realizar sus pinturas elige a ciudadanos, anónimo, de cualquier edad. Tiene el don de hacer visibles a los invisibles y convertirlos en protagonistas pintando con entusiasmo e inmediatez, consiguiendo transmitir una emoción en sus rostros que parecían escondidos, aunque omnipresentes.

El artista captura con sus pinturas, concebidas de forma instantánea, esa sensación que él percibe en el rostro del anónimo llevándola al lienzo. Su proceso creativo va más allá de los cánones tradicionales de la pintura, pues la manera que tiene de disponer los colores y sobre todo el tiempo es de hecho un valor añadido a su obra. La ejecución es rápida pues sus pensamientos se adelantan a sus manos y viceversa convirtiéndose en una competición.

Lo que Tavío nos muestra en sus pinturas "Miradas Anónimas" es una galería de personajes cargados de humanidad y detenidos en el tiempo. Sus rostros silenciosos, inmóviles, contienen toda la historia de sus vidas. Con maestría consigue reproducir el color y la textura de la piel, la expresión de las miradas o las arrugas del rostro con color, mucho color que realmente sorprenden.