Para llegar a ser considerado el actor del momento, Ryan Gosling ha tenido que superar el empeño de la industria y los medios americanos en etiquetarlo: ya fuera como un nuevo James Dean o como el directo heredero de George Clooney, que le dirigió en 'Los idus de marzo', una de sus películas más redondas. El filme se estrenó en el 2011, fecha del descubrimiento de este treintañero actor canadiense de familia mormona, que cantaba en bodas con su hermana y sufrió acoso escolar en la infancia, debido a las peculiaridades de su día a día y un tardío diagnóstico de déficit de atención. También aquel año llegó a las carteleras 'Drive', en las que sus proezas automovilísticas y su distancia emocional ante cualquier eventualidad hizo que ellas se fijaran en él y ellos le tomaran como modelo. Lo remató con una comedia romántica con trasfondo, 'Crazy', 'Stupid Love', y con un filme de culto que llega con retraso a las carteleras españolas: Blue Valentine. Todos esos estrenos le han procurado butaca preferente en las entregas de premios, aunque ya había sido candidato al Oscar hace seis años por su interpretación de un profesor adicto en la cinta independiente 'Half Nelson'. Entonces se le consideró un novato con suerte. Ahora es un valor en alza con el viento a favor. De momento, tiene la agenda repleta de filmes, como 'Only God Forgives', del director de 'Drive', cuyo cartel le muestra.

Tras su salto a la popularidad en el 2011, el pasado año el actor canadiense consolidó su carrera. Ahora estrena Brigada de élite y encadena nuevos rodajes con el rostro magullado, y proyectos entre los que destacan el thriller 'The Place Beyond the Pines', junto a su novia actual, Eva Mendes y otro galán del momento, Bradley Cooper, y 'Lawless', el nuevo filme del inclasificable Terrence Malik, al lado de Christian Bale. También prepara su segundo álbum con la banda de rock que lidera, Dead Man´s Bones. Gosling inició su andadura artística a los 12 años, cuando superó a 17. 000 chavales en las pruebas para presentar y realizar números musicales en el 'Mickey Mouse Club', junto a Britney Spears y Justin Timberlake, con cuya familia convivió durante las grabaciones del programa en Hollywood, ya que su madre no podía dejar su trabajo en su país de origen. Como subraya que es "de pocos amigos", Timberlake y él tienen buenas palabras el uno sobre el otro, pero poco más. Finalizado su contrato con Disney, tuvo que esperar una década hasta que películas como 'Asesinato 1,2,3', junto a Sandra Bullock -que fue su pareja pese a la diferencia de edad-, o 'El diario de Noa' -que inició su largo romance con Rachel McAdams- lo recolocaron en el mapa. En ambas interpretó a inadaptados de pocas palabras, que son, para él, la marca de la casa.

Aterriza ahora en el cine más comercial con 'Brigada de élite', vestido a la usanza de los años cuarenta y encabezando a un grupo especial de la policía de Los Ángeles que trata de estrechar el cerco en torno a un omnipotente mafi so al que da vida su idolatrado Sean Penn.