El pisto de verduras se ha convertido en un plato básico de la cocina. La combinación de verduras lo posiciona como una de las mejores recetas para quienes no tienen experiencia en la cocina o, incluso, para quienes odian cocinar. El pisto está al alcance de cualquiera.

Una de las ventajas principales de este plato es que admite múltiples variantes. Desde verduras de temporada hasta cualquier otra que tengas en la nevera. Además, esto permite adaptar la receta a los gustos personales.

¿Cuál es la receta para crear el mejor pisto casero?

Ingredientes básicos y económicos y un proceso de elaboración sencillo. Estas son las características principales de la receta. Los ingredientes que necesitas para elaborarla son tomates maduros, una cebolla, un pimiento rojo y otro verde, un calabacín, un diente de ajo, sal, vino blanco y aceite de oliva virgen.

Estos son los pasos que tienes que seguir para elaborar el pisto:

  • Lo primero que debes hacer es lavar y preparar la verdura que vayas a utilizar. Después, la picas en pequeños cuadrados y añades en trozos el diente de ajo.
  • En una sartén, sumas un poco de aceite de oliva y, una vez esté preparado, agregas la cebolla y cuando esté el sofrito, mezclas el ajo y los pimientos en la sartén.
  • Añade un chorro de vino blanco. En este punto, baja a fuego lento y cocina 30 minutos.

Último paso para concluir con la receta

Tras realizar todo lo anterior, es necesario incorporar el calabacín y mezclarlo con el resto de ingredientes. En esta ocasión, es necesario seguir cocinando 20 minutos. En lo que respecta a los tomates, puedes triturarlos en la batidora y agregarlos al resto de verduras.

Los expertos en digestivo recomiendan una dieta rica en frutas y verduras. Freepik.

Por último, añades sal a tu gusto y, cuando pasen unos 20 minutos, el pisto ya estará totalmente listo para comer. Asimismo, existen otros consejos que puedes aplicar para que el plato quede impecable.

Algunas de las recomendaciones son escoger verduras de calidad, dedicar tiempo a la preparación o cocinar una buena cantidad para poder congelarlo y consumirlo en diferentes días.